Estados Unidos se ha consolidado como el principal motor financiero y estratégico del desarrollo de la inteligencia artificial en el mundo, con inversiones privadas 12 veces más que China, el segundo mayor inversor de IA en el mundo. La inteligencia artificial ya no es una apuesta tecnológica: es una inversión segura. Los grandes capitales ya no solo financian ideas, sino infraestructura física —energía, territorio y datos— con la misma lógica con la que en el siglo XX financiaron el petróleo o las autopistas.
Mientras la Patagonia todavía lucha contra los incendios que dejaron alrededor de 15 mil hectáreas de cenizas, el 2026 se prevé como el año que comienzan las construcciones de gran infraestructura digital en el sur de Argentina, tal como fue anunciado por OpenAI y Sur Energy, junto con el respaldo de funcionarios del gobierno argentino como Demian Reidel presidente de Nucleoeléctrica Argentina desde 2025.
Se trata de data centers de dimensiones inéditas en América Latina, ubicadas alrededor de grandes reservorios naturales para su alimento principal: el agua. La Patagonia podría convertirse en el nuevo hub de big data de América Latina, alojando la infraestructura que sostiene la inteligencia artificial global. ¿Qué modelo de desarrollo se consolida en la Patagonia después del fuego?
El Presidente Javier Milei recibió en Casa Rosada, junto a Demian Reidel, a representantes de OpenAI, quienes le anunciaron el lanzamiento de Stargate Argentina, un proyecto pionero de infraestructura de Inteligencia Artificial que situará a la Argentina a la vanguardia del… pic.twitter.com/IAKGaSyxC7
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) October 10, 2025
Los parásitos son los peores enemigos
Meses antes de que miles de hectáreas de bosque nativo fueran destruidas, comunidades hayan sido evacuadas y ecosistemas alterados de manera irreversible, los gobiernos provinciales y actores privados comenzaron a promover al sur argentino como un nuevo polo estratégico para la instalación de data centers, aprovechando las ventajas naturales del territorio: clima frío, disponibilidad de energía y baja densidad poblacional.
El proyecto en carpeta es el denominado “Stargate Argentina”, de OpenAI y la empresa Sur Energy, perteneciente al argentino Emiliano Kargieman que apodan “el Elon Musk argentino”. Este proyecto prevé la construcción de uno o varios mega data centers en la Patagonia en el 2026, según información publicada por Bloomberg Línea y Buenos Aires Times.
El proyecto que podría ponerse en marcha en 2027 sería en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El objetivo declarado: alojar infraestructura de cómputo para inteligencia artificial a escala global.
SAM ALTMAN: WE’RE LAUNCHING STARGATE ARGENTINA
“Today we are proud to announce plans to launch Stargate Argentina. (…) It is our first Stargate project in Latin America a region full of talent, creativity and ambition. (…)
We’re excited to work with Argentina as it builds… https://t.co/uF9fzho24l pic.twitter.com/ziku9A1bJI
— Argentina’s Milei News 🇦🇷🤝🌎 (@ArgMilei) October 13, 2025
“La incorporación de un centro de procesamiento a la estructura estatal es un gran peligro”, dice Verónica Sforzin, socióloga y doctora en comunicaciones. “El mismo estaría conectado a la red estatal que procesa datos geográficos, climáticos, económicos de argentina y todo el sur, incluyendo las Islas Malvinas.”
“Además la información de nuestros Ministerios, e incluso los estratégicos como el de Defensa o de Seguridad, quedarían en centros de procesamiento que van y vienen a EE.UU. o el Silicon Valley utilizando chips de NVIDIA y Open AI”, dice la socióloga.
“En el momento que un gobierno quiera despegarse de esta estructura comandada por Open IA, ¿Qué margen tenemos de soberanía si del otro lado te pueden hacer un apagón o un ciberataque?
Funcionaría como un parásito”, dice Verónica Sforzin.
¿La Patagonia exportará datos que no controla?
La política de definir y financiar el negocio de la IA se profundizó aún más con el gobierno de Donald Trump, con la intención de que la herramienta de poder digital los vuelva a insertar en la hegemonía mundial. El país lidera aproximadamente el 50 % de la capacidad global de cómputo de IA y concentra la mayoría de las inversiones en startups de modelos generativos.
Estados Unidos alberga más de 5.400 centros de datos operativos, casi la mitad de todos los del mundo, con infraestructura distribuida por estados como Virginia, Texas, California, Nueva York, y el corazón de todo: Silicon Valley. Uno de los principales inversores del hub tecnológico más grande del mundo, Peter Thiel, es tecnolibertario y reconoce públicamente que el Estado debe existir como una estructura que permita consolidar los monopolios privados, es decir, que funcionen como startups privadas.
“Históricamente los centros de datos se construían en paraísos fiscales, en territorios propios de estos países. Pero actualmente la complejidad en el procesamiento de datos requiere nuevos centros con mayores capacidades de almacenamiento”, dice Verónica Sforzin.
“Los data centers son las nuevas bases cívico-militares del nuevo Plan Cóndor tecnológico” asegura Sforzin. Cuentan con inversiones cívicas y militares, una red que debe garantizar tierras y acceso a recursos naturales para su funcionamiento. “La instalación de la base militar de la OTAN en Ushuaia también está relacionado con esto”, asegura Sforzin.
Estos grandes inversores necesitan de alianzas estatales, cívicas y militares para poner en marcha el funcionamiento de la industria 4.0 que se catapulta como la realidad del futuro a escala global. El anuncio del nuevo data center en la Patagonia sucedió muy cerca del intento de privatizar Nucleoeléctrica Argentina S.A. con el decreto 695/2025 de Milei, que le abre la puerta a las privatizaciones. Si bien no hay vinculaciones directas, Nucleoeléctrica Argentina S.A. presidida por Demian Reidel, designado al frente del “plan nuclear” de Milei, podría asegurar el suministro eléctrico para sus datacenters.
En un contexto de incendios, emergencia ambiental y posible llegada de mega inversiones, la Patagonia argentina se ubica en el centro de las miradas de los magnates del mundo. ¿Cuál será el futuro de la Patagonia? ¿Se convertirá en una región que exporta energía para procesar datos que no controla?










