La respuesta política al secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores continúa tomando fuerza tanto dentro como fuera de Venezuela. Al anunciar una movilización nacional para el 23 de enero en Caracas, con un llamado directo por la liberación y el regreso del presidente y la primera dama, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, reafirmó que la Revolución Bolivariana sigue activa y que la presión popular continúa siendo un eje central de la resistencia frente a la ofensiva externa.
La movilización interna vuelve a articularse con iniciativas en el plano internacional. El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel envió una carta formal a la Organización de las Naciones Unidas, en la que solicitó la creación de una comisión especial para verificar las condiciones de vida y el trato que reciben Maduro y Cilia Flores. El pedido refuerza la dimensión humanitaria y jurídica del caso y amplía el debate más allá de la disputa política y diplomática.
En el plano interno del Estado venezolano, el gobierno encargado busca consolidar una línea de continuidad institucional. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, volvió a afirmar que, frente a la persistente amenaza militar, Venezuela debe seguir su propio camino, con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana comprometida con la garantía de la paz social y la estabilidad.
La declaración se produce mientras continúan las investigaciones sobre los bombardeos de Estados Unidos, que dejaron personas desaparecidas y cuerpos fragmentados, profundizando el impacto humano de la agresión. Los efectos de la ofensiva también alcanzan a los sectores más vulnerables de la población civil. En La Guaira, una de las regiones más afectadas por los ataques,niños, niñas y adolescentes del sistema educativo comenzaron a recibir apoyo psicológico y emocional tras relatar ataques de pánico, miedo intenso y trauma provocados por las explosiones.
En este contexto, Delcy Rodríguez impulsa una reforma administrativa en el gobierno, que incluye fusiones de ministerios, cambios de autoridades y reubicaciones internas. La reorganización es presentada como una respuesta práctica al nuevo escenario político, orientada a agilizar la gestión y mejorar la capacidad de coordinación frente al cerco externo y las presiones internas.
En el plano económico, el petróleo ocupa un lugar central en las disputas. El gobierno venezolano anunció la transferencia de 300 millones de dólares provenientes de la venta de crudo a Estados Unidos, la primera desde que Washington asumió el control de la comercialización de la commodity. Según Delcy Rodriguez, los recursos serán destinados a estabilizar el mercado cambiario, en una estrategia que combina negociaciones puntuales con el intento de reducir vulnerabilidades internas.
En paralelo, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, defendió la reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos como un pilar estratégico para garantizar el crecimiento económico, fortalecer la capacidad productiva y blindar la soberanía energética del país. La iniciativa apunta a establecer un marco legal más funcional en un contexto marcado por bloqueos, sanciones e interferencias externas permanentes.
Del otro lado, la presión de Estados Unidos no muestra señales de retroceso. Washington incautó el séptimo buque petrolero vinculado a Venezuela desde el inicio de la ofensiva, esta vez en las proximidades de la costa venezolana, en el marco de la operación denominada “Lanza del Sur”. La incautación refuerza la estrategia de estrangulamiento logístico y comercial, aun cuando se mantienen canales selectivos de negociación.
El escenario internacional continúa marcado por fisuras y realineamientos. En medio de las disputas geopolíticas en torno a Groenlandia,Noruega anunció que no participará de un denominado “Consejo de Paz” para Gaza, liderado por Donald Trump, lo que evidencia desconfianza hacia las iniciativas diplomáticas impulsadas por Washington y la lógica unilateral que las acompaña.
En un tablero más amplio, Irán advirtió que responderá “con toda la fuerza” en caso de volver a ser atacado, al tiempo que reafirmó su defensa de la paz, pero sin aceptar nuevas acciones militares. La declaración refleja un clima global de creciente tensión, en el que el uso de la fuerza vuelve a imponerse como un lenguaje recurrente en las relaciones internacionales.
Para saber mas:
VIDEOS:
Video – Voces del Mundo: ¿Cómo un evento en Venezuela cambió el tablero mundial? – Episodio 8
Video – TV Sem Terra | INTERNACIONALICEMOS LA LUCHA (21.01)
Video – Venezuela está en crecimiento económico y consolidándose a lo largo de 2025










