“Fueron 32 hermanos y ninguno dio un paso atrás”, orgullo y dolor en Cuba por sus héroes asesinados en Venezuela

El país atraviesa días de duelo nacional: “Todos defendieron la vida del presidente Maduro con sus propias vidas”

Los mensajes de dolor, las banderas colgadas en los balcones, las miradas que contienen lágrimas. La conmoción atravesó al país apenas se conoció la cantidad de cubanos asesinados en el ataque contra Venezuela. “Fueron 32”, reza un cartel escrito a mano junto a una bandera rojinegra en la ventana de una escuela llamada “Héroes de Vietnam”.

“Honor y Gloria” es la consigna que acompaña los dos días de duelo nacional decretados por el Gobierno cubano en homenaje a los fallecidos, los cuales se extenderán hasta la finalización de este martes 6 de enero.

Según informó el Gobierno cubano a través de un comunicado oficial, las muertes se produjeron como resultado del ataque realizado en la madrugada del 3 de enero de 2026 por parte de Estados Unidos contra Venezuela. El texto señala que los cubanos fallecidos en combate cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior, a solicitud de órganos homólogos del país sudamericano.

Fue la primera vez que el Gobierno cubano se refirió públicamente a actividades de intercambio militar en Venezuela. Horas después de la información difundida por La Habana, el Gobierno de Venezuela emitió un comunicado en el que rindió homenaje a “los 32 combatientes cubanos que ofrendaron su vida cumpliendo su deber”. El texto indica que los combatientes cubanos “actuaban en el marco de la cooperación entre Estados soberanos y se encontraban cumpliendo tareas de protección y defensa institucional”.

Poco se sabe aún de la historia de cada uno de ellos. Muchos eran jóvenes que rondaban los 30 años. Algunos formaban parte de la guardia personal del presidente Nicolás Maduro, mientras que otros cumplían tareas técnicas.

El texto indica que los combatientes cubanos “actuaban en el marco de la cooperación entre Estados soberanos y se encontraban cumpliendo tareas de protección y defensa institucional”. Gabriel Vera Lopes

Todos se encontraban allí defendiendo la soberanía popular de Venezuela, el proceso de la Revolución Bolivariana y la estabilidad regional frente a las agresiones del imperialismo estadounidense. Algunos fueron asesinados por los intensos bombardeos, mientras que otros murieron en combates cuerpo a cuerpo, tras un sorpresivo ataque de soldados estadounidenses.

“El orgullo de saberse hijos de la misma tierra”

El país atraviesa días de duelo y dolor que han provocado una conmoción nacional. Los homenajes se esparcen por distintos espacios de trabajo y estudio, organizados por los propios trabajadores y estudiantes.

Temprano en la mañana de este lunes 5, los estudiantes del Instituto Superior de Relaciones Exteriores realizaron un improvisado y urgente acto frente a la puerta de la universidad. La convocatoria se hizo apenas dos horas antes, y hasta el propio ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, se acercó para compartir palabras con los jóvenes y el personal de la institución.

Al acto también acudieron profesoras de una pequeña escuela primaria ubicada frente a la universidad, quienes llevaron consigo a sus estudiantes, los niños más pequeños del sistema educativo. Vestidos con sus típicos uniformes y pañoletas azules, los niños llevaron flores al homenaje.

“Realmente son días difíciles para nuestro pueblo cubano. Días de profundo dolor y conmoción, ya que 32 hermanos cayeron por luchar por la justicia en Venezuela y en el mundo entero”, explica Leonardo Díaz, joven funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Díaz afirma que también son días de “una profunda convicción”: sentir a cada uno de los caídos como parte de “nuestras familias”. “Los lloramos; pero los lloramos con el profundo orgullo de sabernos hijos de su misma tierra y de portadores de sus mismas armas, que son las armas de las ideas, porque sabemos que trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”, agregó.

La defensa de los ideales “por los que murieron los 32 combatientes cubanos” es un compromiso al que Cuba no puede renunciar, asegura Díaz, y compara a los “32 héroes” con la caballería de Agramonte —nombre de una de las unidades militares en la guerra de independencia—. “Tenemos que seguir su ejemplo, luchar por una vida mejor para todos, por la justicia y por la paz”.

Al finalizar el acto, las autoridades estudiantiles anunciaron que abrirían un libro para que los presentes pudieran dejar sus firmas en honor a los caídos. A pesar del calor abrasador que comenzaba a afectar el patio, se formó una fila con todos los asistentes.

“Siento una profunda tristeza por todo lo que está pasando”, contó a Brasil de Fato Cecilia Morales García, estudiante de cuarto año, y agregó: “Hoy estamos acá por el hermano pueblo de Venezuela, pero también por todos los pueblos de Nuestra América”.

Morales García señaló que, al enterarse del ataque de Estados Unidos y del asesinato de los 32 cubanos, sintió “una profunda tristeza”, pero también se vio invadida por lo que describe como “un enorme orgullo nacional”.

“Fueron 32 hermanos y ninguno se escapó, ninguno dio un paso atrás. Todos defendieron la vida del presidente Maduro con sus propias vidas. Es algo triste e injusto todo lo que pasó, pero también está cargado de mucho significado, que me llena de un enorme orgullo nacional”, afirmó.

Artículo publicado originalmente en Brasil de Fato