La Inteligencia Artificial en la agenda de los movimientos populares

El avance de la inteligencia artificial (IA) pasó de ser una promesa de ciencia ficción a convertirse en el nuevo campo de batalla por la soberanía de nuestros pueblos. Con el lanzamiento de la edición 559 de la revista América Latina en movimiento, titulada "Pax Silica", diversas voces del pensamiento crítico regional alertan sobre cómo esta tecnología está redibujando el poder corporativo y la guerra en el continente.

El concepto de “Pax Silica” aparece en esta edición y describe el intento de potencias como Estados Unidos por convertir las cadenas de suministro de IA y semiconductores en una arquitectura de alianza forzosa. No se trata de libre comercio, sino de la exportación de dependencia estructural. Mientras países del Norte Global compiten por el dominio tecnológico, América Latina parece ser empujada a un rol de “anfitriona” de las capas más pesadas y menos glamorosas de la IA: el suministro de energía, el uso intensivo de agua y la entrega de tierras para servidores que operan bajo jurisdicciones extranjeras.

Para la investigadora mexicana y directora de la publicación, Ana Esther Ceceña, el escenario es crítico: “Uno de los mayores retos que enfrentamos en este momento proviene de la revolución tecnológica en curso. La inteligencia artificial se va apoderando de todas las esferas de la vida”, señala.

Ceceña añade que esta ocupación no es solo digital, sino profundamente material y extractiva. “Lo mismo se apodera de espacios materiales tendiendo cables transcontinentales, ocupando territorios mediante la instalación de sus grandes centros de datos, absorbiendo recursos naturales como minerales y agua… como del universo cognitivo emitiendo toda clase de señales que van condicionando nuestro entendimiento de la realidad”. 

Esta edición de ALAI profundiza en la reflexión material desde África, denunciando cómo los nuevos acuerdos comerciales y la IA están redibujando el mapa de la dependencia en ese continente, operando como un “nuevo reparto” de territorios y recursos.

Ana Esther Ceceña advierte que esta tecnología es una herramienta de dominación militar directa: “Los mecanismos de espionaje, e incluso los de decisión de acciones de guerra e identificación de blancos (targets) ya está ocurriendo por medio del uso de la inteligencia artificial, pero, más aún, está transitando hacia el momento en que los cálculos, las decisiones y la ejecución sean efectuadas por máquinas, sin intervención humana”.

la edición 559 de la revista América Latina en movimiento, titulada “Pax Silica”

Modelos Alternativos: las apuestas socialistas y populares desde el Sur Global

Frente a la hegemonía de las corporaciones transnacionales estadounidenses, esta edición de la revista destaca que no existe un único camino tecnológico. Se incluyen contribuciones fundamentales de países que hoy construyen proyectos socialistas, ofreciendo alternativas concretas. Desde China, se analiza la vía hacia una democratización de la IA que desafía el monopolio occidental, mientras que Cuba aporta su experiencia estratégica sobre cómo avanzar hacia una IA soberana incluso frente a las limitaciones de sanciones y bloqueos.

Tica Moreno, una de las editoras de esta edición de ALAI, destaca que el debate no puede quedarse en la teoría. Según Moreno, la edición contempla debates teóricos y políticos que incluyen la crítica a la imposición del modelo de las Big Tech, pero pone especial énfasis en cómo las organizaciones populares están construyendo su propia actuación por la soberanía digital. La disputa por quién controla los datos y para qué se usa la tecnología es, en palabras de la coordinadora, una cuestión central para el futuro de los proyectos populares y, por extensión, de la humanidad entera.

La respuesta política también viene de las organizaciones populares. Un ejemplo destacado en este número es la propuesta de una “Inteligencia Artificial Popular para la Agroecología”, una construcción impulsada por el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) y la Marcha Mundial de las Mujeres en Brasil. En el mismo sentido, se presenta la construcción de una red federada y soberana de datos, impulsada desde el movimiento sindical, como apuesta estratégica para dominar las infraestructuras que permiten retomar el control de las organizaciones sobre sus datos, las volviendo sujetas del desarrollo tecnológica y disputando, así, el futuro de la clase trabajadora.

En Soberanía digital en el Sur Global, Miguel Stédile sitúa la soberanía digital como la lucha política más urgente del presente: una disputa que va más allá del código fuente para defender el trabajo, la economía y la democracia frente al imperialismo. Sin ese control, el Sur Global permanece en su ciclo histórico de dependencia.

Luiz Zarref y Tica Moreno, en Inteligencia Artificial y nueva era tecnológica desde la perspectiva socialista, orientan a las organizaciones populares a disputar el campo tecnológico con posición crítica y propuestas concretas. Para los autores, el horizonte socialista en la era digital debe ampliar las fronteras de lo posible incorporando las cuestiones concretas que emergen de la vida del pueblo.

Un Espacio para la Acción Colectiva

La publicación busca ser una herramienta para que los movimientos sociales no queden al margen de esta discusión técnica. Como concluye Ceceña, se trata de “un espacio de acompañamiento y diálogo con los movimientos sociales, con la pretensión de contribuir a una más profunda y precisa comprensión de la realidad”.

El desafío es claro, los avances tecnológicos y la geopolítica de la IA constituyen retos urgentes para el pensamiento y la acción colectiva en América Latina y el Caribe. Hoy, la tarea de los movimientos populares es asegurar que la tecnología sirva para la vida y no para perfeccionar los mecanismos de control y enriquecimiento de unos pocos.

Para leer la publicación completa podés ingresar a alai.info