Milei dice que bajó la pobreza drásticamente. Pero, ¿Cómo lo hizo mientras el desempleo aumenta en el país? Sin programas de ayuda complementaria para el salario, sin comida para los comedores y sin la protección social para los más vulnerables, el número no cierra. El gobierno arrancó con una gran devaluación del $360 a $800 por dólar. Ese mes la inflación mensual fue del 25,5%, todavía no nos recuperamos de eso.
En realidad, el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA) de la CTA, que emite informes sobre la situación laboral y salarial en Argentina, dice que se está dando el fenómeno de trabajadores asalariados pobres. Otra situación muy común que están sufriendo los trabajadores es el pluriempleo para llegar a fin de mes. Esto sumado a que las paritarias están pisadas en el 1% de aumento. Con este cóctel, hasta los efectivos militares están desertando. El problema es que no les sirve el sueldo que paga el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.
El Fondo Monetario Internacional sigue presionando para tutelar el experimento económico y social implementado por Javier Milei. El FMI mediante desembolsos de millones de dólares, que seguramente no son un regalo, está apostando a que La Libertad Avanza gane las elecciones de octubre. Sin embargo, las multinacionales como Walmart y HSBC abandonaron el país y la lista sigue. A su vez, hay empresas locales como Acindar, Lácteos Verónica, Alpargatas y Secco que suspenden o despiden a trabajadores. Cabe destacar también los miles de despidos del Estado Nacional.
El mercado interno está deprimido, es decir, no hay ventas. Tener un comercio es cada vez más inviable. El número de comercios cerrados, solo en la ciudad de Buenos Aires, según la Cámara Argentina de Comercio aumentó 40% con respecto al año pasado. Las ventas minoristas están en su mínimo histórico, la carne, leche y yerba prácticamente son un artículo de lujo para las clases populares.
Según el presidente “La inflación bajó y para el año que viene desaparecerá”. Pero los tarifazos siguen y lo confirma el INDEC: aumentaron la nafta, gas, colectivo, agua y el teléfono. Además, suben los costos financieros de la tarjeta de crédito.
Otro dicho común del poder ejecutivo es que: “Tenemos superávit fiscal.” Mientras contrae la deuda de coparticipación más grande de la historia con todas las provincias. Solo a la provincia de Buenos Aires le debe $12,1 billones de pesos.
El aumento de jubilados supuestamente produce déficit fiscal. Pero, ¿la reducción de retenciones cómo se paga?; ¿La bicicleta financiera?; ¿la estabilidad del dólar?; Y la fuga de capitales? ¿Y los pertrechos para reprimir? Parece que para eso sí hay plata.
Los vencimientos de la deuda externa hoy son pagados con desembolsos de dólares de organismos internacionales de crédito que suman más intereses al ya impagable compromiso. Recordemos que Toto Caputo, el Ministro de Economía, fue el que pidió el récord de deuda mundial y ahora lo está bicicleteando.
Otro dicho de Milei es “No emitimos más dinero” pero la base monetaria aumenta según datos del propio Banco Central de República Argentina en su “Informe Monetario Diario. Hay 2 billones de pesos más, lo que representa un 84% más que el año pasado. Esto significa que aumentaron los niveles de emisión monetaria de manera exponencial. 
Y la tasa de interés aumenta en números siderales. El Gobierno a su vez le pide a los bancos que le presten al Estado los pesos en billetes cash. La campaña del Gobierno Nacional es estar todos los días controlando el flujo financiero, para que no haya corrida bancaria de un día para el otro. Una disparada del dólar, trasladada a precios en la canasta básica, sería mortal para las aspiraciones electorales del Gobierno de los Milei. Y por si fuera poco, el complejo agroexportador está presionando, para que el peso se siga devaluando para liquidar la cosecha de soja en mejores condiciones. Esto es una bomba de tiempo que está a punto de estallar.










