Los bonaerenses no aceptan más la motosierra presidencial

El INDEC publicó ayer el índice de aumento de precios. Fué del 1,9 para agosto, pero están utilizando una metodología que fue construída con los consumos de la población del año 2003. Tiene subrepresentado el precio de los servicios públicos y sobre representado los alimentos. Luego del resultado de las elecciones bonaerenses, el riesgo país se disparó por encima de los 1000 puntos. La lupa está puesta en la entrada y salida de dólares que está en negativo.

El Mirador Actualidad del Trabajo y la Economía(M.A.T.E) viene marcando que el Gobierno de Milei tiene un fuerte problema de solvencia en materia económica. Esto significa una gran restricción en las cuentas nacionales, porque para sostener el modelo de un dólar estable para contener la inflación tuvo que recurrir a un festival de deuda. 

En diálogo con ARG Medios el economista del M.A.T.E Marco Korfman dijo que: “El endeudamiento es la única forma que tuvo este Gobierno para conseguir los dólares. Con esas divisas intervino en el mercado sosteniendo reservas para permitir la apertura del cepo. Gracias a esto las grandes empresas pudieron dolarizar sus excedentes. La brecha comercial en dólares  ya no se sostiene por el aumento de importaciones. Pero ahora es obvio que todas las fuentes de endeudamiento se agotaron.” 

En los últimos meses, entraron 18 mil millones de dólares por préstamos. Pero es la misma cantidad de dinero que se fugó en los últimos 4 meses. “No hay forma de sostener el ritmo de endeudamiento, que permita sostener la pérdidas de divisas a esa velocidad. Por lo tanto hay una fuerte restricción económica al modelo de Milei” afirmó Kofman.   

La inflación se podía mantener relativamente estable en un contexto de dólar quieto. Esto se logró congelando los ingresos de los asalariados más o menos por debajo del nivel de dos años atrás, pero por encima de lo que había sido la peor parte del 2024. 

A esa restricción económica,  también se le suma el resultado de las elecciones de la provincia de Buenos Aires que también le empieza marcar una fuerte restricción social y política. 

El economista fue contundente al interpretar el impacto electoral en la economía argentina: “Los bonaerenses no aceptan más este discurso de sacamos a 12 millones de personas de la pobreza; de que la gente acompaña este ajuste o que la inflación es baja. La economía fue mostrando cómo impactó en la población y eso se tradujo en una restricción social manifestado en el resultado electoral.” 

Kofman recordó que: “Nosotros veníamos marcando la pérdida en los salarios de los distintos sectores del sector privado, del sector público y de los jubilados. Además en nuestros informes, indicamos la caída del consumo y también advertimos que la medición de la inflación del INDEC ocultaba este impacto. Porque si uno toma esta medición de la inflación el salario estaría en el mismo nivel del 2023, pero sin embargo si miramos el consumo cayó 9 puntos que es lo que nos da a nosotros la caída del salario en el mismo periodo.” 

El INDEC está utilizando una muestra que fue construida con los consumos de la población del año 2003. Tiene falencias, hay mediciones más nuevas que se pueden usar como las del 2018. Porque tiene subrepresentado el precio de los servicios públicos y sobre representado los alimentos. La inflación del último año fue más fuerte en los servicios que en los alimentos por ejemplo transporte luz, agua y gas quedó retrasada. Tiene un problema metodológico de desactualización. 

La gente efectivamente no tolera esta inflación. El indicador novedoso según Marco Kofman revelado en el informe mensual anterior del M.AT.E fué la irregularidad del crédito a las familias. Es decir, la proporción de los préstamos desviados a las familias están irregulares porque no se pueden pagar. Llegó al 5%  el número de familias que no pueden pagar su deuda crediticia en el mes de agosto. Es un índice que no se veía desde la crisis del 2018. 

“Todos los indicadores de la economía de las personas de a pie nos daban muy mal. El discurso oficial de que la cosa estaba estable o aceptada por la población, en las elecciones bonaerenses los ciudadanos revelaron que todos esos datos son falsos” concluyó Korfman.  

A estas restricciones económicas del modelo de Milei ahora hay que sumarle la restricción social y política. La población de Bs As eligió la vía electoral para canalizar ese descontento por ser perjudicada por este modelo económico. El mensaje de las urnas fue claro: hay que ponerle un freno al ajuste.