RIGI: el relato de la inversión choca con el aumento de la pobreza

El Gobierno presentó el régimen como una herramienta para atraer inversiones, generar empleo y transformar recursos en desarrollo. Mientras las exportaciones de las regiones productivas crecieron con fuerza, el primer semestre de 2026 mostró aumentos de la pobreza en varios de esos territorios. La pregunta es qué parte de esa nueva riqueza se convierte efectivamente en trabajo, industria y desarrollo local.

Argentina exporta más. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones crecieron en las cinco regiones del país: 68,2% en el NOA, 51,7% en la Patagonia y 15,2% en la región Pampeana, según el INDEC. El crecimiento estuvo acompañado por el fuerte avance de complejos vinculados a los recursos naturales: las exportaciones de litio aumentaron 186,3%, las de oro y plata 56,8% y las del complejo petrolero-petroquímico 43,7%.

Pero el mapa de las exportaciones no coincide necesariamente con el mapa del bienestar social. En el primer semestre de 2026, la pobreza alcanzó al 31,5% de las personas en el NOA, al 30,3% en la región Pampeana y al 28,4% en la Patagonia. A nivel nacional fue del 32,3%. 

El dato adquiere otra dimensión cuando se observa la evolución provincial. En varias provincias vinculadas a grandes complejos exportadores, la pobreza aumentó respecto del primer semestre de 2025. Catamarca pasó de 34% a 37,3%; Chubut, de 30,1% a 35,1%; Santa Fe, de 35,8% a 38,6%; y Río Negro, de 26,7% a 33,2%. Al mismo tiempo, otras provincias registraron una reducción, como Neuquén, Santa Cruz y Jujuy. La realidad no es homogénea, pero el dato permite abrir una discusión sobre cómo se distribuyen territorialmente los beneficios de la expansión exportadora.

NOA: el litio y la pregunta por lo que queda en Jujuy

El caso jujeño permite mirar la discusión desde el interior de una de las actividades que más crecieron: el litio. Según un informe de Jujuy Dice, basado en el balance de sostenibilidad 2025 de EXAR, la empresa produjo 34.074 toneladas de carbonato de litio y generó y distribuyó alrededor de US$252,1 millones. El Estado jujeño participa de EXAR a través de JEMSE con el 8,5% y, según el medio, el fisco provincial recibió unos $3.700 millones en impuestos y tributos.

Sin embargo, el diputado Gastón Remy cuestionó públicamente cuánto dinero termina ingresando efectivamente a la provincia. Según su planteo, JEMSE mantiene una deuda con EXAR de alrededor de US$40 millones y los dividendos correspondientes a su participación serían destinados a cancelar esa deuda. Son afirmaciones del legislador recogidas por el medio y requieren documentación adicional para establecer el funcionamiento financiero de JEMSE.

El dato abre una discusión que excede al litio: ¿Cuánto de la riqueza generada por los recursos naturales queda efectivamente en el territorio donde son extraídos? Jujuy es, además, un caso que obliga a mirar no solamente el volumen de las exportaciones, sino también la participación del Estado provincial y el destino de los recursos que genera la actividad.

 

Patagonia: Vaca Muerta y el desafío de generar una economía alrededor del petróleo

En la Patagonia, el caso central es Vaca Muerta. El crecimiento de la producción hidrocarburífera convirtió a la región en uno de los principales motores del aumento de las exportaciones argentinas. El INDEC registró para la Patagonia una suba del 51,7% en sus exportaciones durante el primer semestre de 2026.

La evolución social de las provincias patagónicas, sin embargo, tampoco fue uniforme. Mientras Neuquén redujo la pobreza de 26% a 19,6%, Río Negro pasó de 26,7% a 33,2%, Chubut de 30,1% a 35,1% y Tierra del Fuego de 22,3% a 25,9%.

Al mismo tiempo, una nota de Diario Pampero recogió cuestionamientos del exministro Alfonso Prat-Gay sobre el impacto de Vaca Muerta en la economía neuquina. El planteo apunta a observar a que no derrama en las pymes, el comercio y el empleo local alrededor del crecimiento de la actividad hidrocarburífera.

El interrogante vuelve a ser el mismo: si aumenta la producción y crecen las exportaciones, ¿qué estructura productiva queda construida alrededor de esos recursos? La discusión ya no pasa solamente por cuánto petróleo o gas se extrae, sino por la capacidad de generar proveedores, industria, tecnología, empleo y nuevas actividades económicas.

 

Región Pampeana: producir y exportar más no alcanza para que todos coman

Santa Fe muestra otra dimensión del fenómeno. La provincia forma parte del núcleo agroindustrial argentino y tiene una fuerte capacidad exportadora. Sin embargo, durante el primer semestre de 2026 la pobreza alcanzó al 38,6% en el Gran Santa Fe, frente al 35,8% registrado un año antes.

Según un informe publicado por Rafaela Informa, 473.000 personas se encontraban bajo la línea de pobreza en los dos principales aglomerados urbanos santafesinos, de las cuales unas 105.000 estaban en situación de indigencia.

El caso santafesino permite incorporar al análisis una actividad diferente de la minería y los hidrocarburos: el complejo agroindustrial. Una economía que produce alimentos, genera divisas y tiene una fuerte inserción exportadora también enfrenta el desafío de transformar esa capacidad productiva en mayor empleo, industria y actividad económica distribuida territorialmente.

Tres regiones, una misma pregunta

NOA, Patagonia y región Pampeana tienen estructuras productivas diferentes. Litio, petróleo y agroindustria no son actividades equivalentes ni tienen los mismos niveles de empleo, inversión o participación estatal. Pero todas son las nuevas fuentes de dólares que se están fugando al exterior.

Los datos permiten observar un fenómeno concreto: el crecimiento de las exportaciones no se traduce automáticamente en una mejora de los indicadores sociales en los territorios donde se genera esa riqueza.

El RIGI fue presentado como una herramienta para atraer inversiones y ampliar la capacidad productiva y exportadora. La discusión que queda abierta es qué parte de esa expansión se transforma efectivamente en desarrollo económico dentro de las provincias: empleo, proveedores locales, industria, infraestructura, tecnología y mayores ingresos públicos.

Argentina genera mas recursos, produce mas y exporta como nunca. El problema es que la riqueza no queda en los territorios. El país necesita un nuevo plan de desarrollo productivo para dar vuelta su pobreza estructural.