Un diccionario para conocer y entender China

“ABC China. Diccionario de socialismo con características chinas”, publicado por la editorial Batalla de Ideas y el Instituto Tricontinental de Investigación Social, es un libro que reúne, ordenados alfabéticamente, más de cien conceptos, procesos históricos, personalidades, frases, instituciones y acontecimientos que permiten abordar a la China actual, teniendo como punto de partida la revolución de 1949.

Coordinado por Julián Bokser, Diego Pautasso, Miguel Stédile y Javier Vadell, el diccionario tiene entre sus objetivos superar las visiones sesgadas y los estereotipos occidentales sobre la China contemporánea.

En diálogo con ARG Medios, Bokser (integrante del Instituto Tricontinental de Investigación Social) explicó que “la elección del formato no es casual: los procesos revolucionarios y las grandes transformaciones sociales producen sus propias significaciones y sus propios léxicos. El diccionario busca ser una primera puerta de entrada a esas categorías”.

En el prólogo, el intelectual indio Vijay Prashad señaló que el libro se “acerca a China no como una curiosidad lejana, sino como parte de un terreno histórico compartido, moldeado por las luchas del siglo XX, por las promesas y las derrotas del socialismo, y por el proyecto inconcluso de liberación nacional en el Sur Global”.

Abordar la realidad china muchas veces parece algo inalcanzable. Por eso, según Bokser, cuando se estudia a ese país y su extenso desarrollo histórico, político, social y económico “aparecen referencias que pueden darse por conocidas, pero que no siempre comprendemos en toda su dimensión”.

El diccionario tiene la particularidad de estar “pensado desde América Latina y para lectores latinoamericanos.

Por eso, la premisa del libro, según uno de sus coordinadores, “es brindar una herramienta que nos oriente en esa realidad histórica, política, económica y cultural, aunque sin agotar su enorme complejidad ni reemplazar estudios especializados”. A esto, Bokser agregó que el diccionario tiene la particularidad de estar “pensado desde América Latina y para lectores latinoamericanos. Por eso, el diccionario no es solamente una recopilación de definiciones. Es una invitación a conocer China a partir de sus procesos, conceptos y experiencias históricas. Y también una forma de construir un puente entre dos realidades que, aunque geográficamente distantes, tienen mucho para potenciarse en el marco del Sur Global”.

En el caso puntual de Argentina, un libro de este tipo es fundamental teniendo en cuenta las relaciones fluidas entre ambos países. “El conocimiento sobre China en Argentina está creciendo mucho y cobró un renovado impulso en los últimos años -indicó Bokser-. En este período se han abierto maestrías y estudios de especialización en China, se han creado centros y grupos de estudio, se multiplicaron los congresos y encuentros académicos y también surgieron nuevas redes de intercambio”.

Como ejemplo, Bokser recordó la creación del Consejo Latinoamericano de Sinólogos, asociado al Centro Mundial de Sinología de la Universidad de la Lengua y la Cultura de Beijing, en el que participa el Instituto Tricontinental de Investigación Social.

El diccionario sobre China permite sumar herramientas para el proceso de construcción de conocimiento sobre el gigante asiático, con un perfil claro y sencillo que invita a sumergirse en temas históricos y actuales desde una escritura llana y pedagógica.

El libro también busca romper con los patrones establecidos desde Occidente para abordar el tema chino. “Lo que conocemos sobre la China no circula en un terreno neutral: existen miradas y discursos que tienden a desmerecer sus transformaciones y sus logros. Por eso, estudiar China implica también poder distinguir entre el análisis de una realidad y las representaciones construidas sobre esa realidad”, remarcó Bokser.

Al ser concebido desde una mirada latinoamericana, “ABC China…” funciona como un insumo para pensar nuestro continente no solo desde la macropolítica, sino también desde los proyectos concretos y actuales que se desarrollan en la principal potencia económica del mundo.

“Al protagonizar el proceso de movilidad social ascendente más grande de la historia de la humanidad, China demuestra que es posible construir relaciones sociales capaces de transformar radicalmente las condiciones de vida de una población. Y lo hace en el marco de una sociedad que amplía derechos y avanza hacia mayores niveles de inclusión”, resumió Bokser.