Habeas corpus: Los desaparecidos NO son una incógnita

Lo que en realidad no existe es la categoría de desaparecido. Porque no se puede desaparecer a una persona, él o ella siempre están presentes. El problema es que no se encuentra su corporalidad. Pero eso solo dura el tiempo hasta que restablecemos su identidad. El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) dio a conocer la totalidad de las 12 personas que recuperaron su identidad. Un apellido se mantuvo en reserva porque su familia no quiso hacer pública la identidad restituida. La búsqueda se hizo en el mayor centro clandestino de la provincia de Córdoba, conocido como La Perla.

Trabajo conjunto del E.A.A.A.F con una cooperativa para zarandear la tierra.

En una conferencia de prensa realizada el 18 de marzo, en el Juzgado N° 3 de Córdoba, el Juez Federal Hugo Vaca Narvaja, junto con los familiares de los desaparecidos en cuestión, terminaron de dar a conocer los nombres restituidos. 

El juzgado brindó el salón principal de Tribunales Federales, para que además de los periodistas, también puedan asistir los integrantes de las 11 familias de las personas halladas. Hubo una familia que decidió no asistir, ni tampoco divulgar su nombre. 

A cada nombre informado por el Juez, se le coreaba un grito de presente: Ramiro Bustillo, Oscar Reyes, Mario Nívoli, Raúl Ceballos, Eduardo Valverde, Adriana o Cecilia Carranza, Alejandro Monjeau, Elsa O’kelly Pardo, Carlos D’ambra Villares, José Brizuela y Sergio Tissera. 

La mayoría de los familiares agradecieron a los Organismos de DD.HH., a las Madres de Plaza de Mayo, Abuelas e Hijxs de familiares, al equipo judicial y al EAAF que son los protagonistas de este acontecimiento. 

Los familiares pidieron que las personas que duden de su identidad o tengan parientes desaparecidos, se acerquen a dejar sus ADN.  La razón es para seguir encontrando personas y reestablecer sus identidades. 

“Esto es para cerrar una etapa, volvió mi Papá” dijo Roberto, el hijo de Brizuela.  

Elizabet Ceballos, hija de Raúl declaró: “La alegría de haber encontrado a mi papá. Vuelve a su familia de donde nunca lo tendrían que haber arrancado. Vuelve a una familia que lo esperaba con amor”.  Y agregó que “una muestra pequeñita de ADN es como una semilla de esperanza para reconstruir su identidad y darle la paz que merece como persona, no como alguien que no existe porque no está”.

Esto en referencia a la famosa frase de Videla de que los desaparecidos son una incógnita, no tienen entidad y no están ni vivos ni muertos.

“No hicieron patria porque escondieron lo que hicieron. Por eso es clandestino. Las mellizas tienen el mismo ADN. Tengo entendido que solamente si hubieran tenido descendencia se podría haber sabido cuál es cuál”, dijo la sobrina de las mellizas Carranza.

Hipólito Valverde, hijo de Eduardo, dijo: “Venimos marchando desde los indultos, desde los levantamientos armados, desde las marchas del silencio hasta estas marchas de la juventud y la alegría. Desde hace 50 años, a pesar que nos quisieron callar”. 

Además, hizo una metáfora con la marcha de Malvinas porque según él siempre surgen cíclicamente gobiernos de derecha que quieren renuncia, olvido y perdón. “Y quien nos habla de olvido, de renuncia y de perdón? La marcha de Las Malvinas, que fue compuesta en los años 40 y nos da un sentido. Yo quiero ver las heridas abiertas, quiero ver la sangre porque no quiero ni olvido ni perdón. Le digo al Estado que nunca se haga el distraído porque es responsable y que siga dando los recursos para seguir investigando.”.

La familia Nivori es apoderada de la querella y envió una carta de agradecimiento escrita por el hijo de Mario para ser leída en el juzgado porque no viven en la provincia. 

María Soledad Nívoli, también hija de Mario fue la primera en declarar a la prensa: “Ya no soy más la hija de un desaparecido”.

Juzgado Federal N° 3 de Córdoba. En el Centro el Juez Vaca Narvaja, A su derecha 3 miembros del E.A.A.F. y los demás familiares de identidades restituidas.

  

El trabajo antropológico y multidisciplinar

Según información brindada por el E.A.A.F., las excavaciones fueron ordenadas por la justicia federal de Argentina en el marco de la investigación de delitos de Lesa Humanidad ocurridos en la provincia de Córdoba. En el juicio por La Megacausa: “La Perla-La Ribera-D2” se ventilaron las historias de la represión ocurridas en Córdoba. El E.A.A.F. localizó y recuperó gran cantidad de restos óseos humanos en el predio perteneciente al III Cuerpo del Ejército donde funcionó el Centro Clandestino La Perla, entre marzo de 1976 y fines de 1978. 

Los investigadores trabajaron sobre la hipótesis de que en la zona rastrillada debían haber ocurrido numerosos enterramientos clandestinos de prisioneros que estuvieron cautivos. El hallazgo es particularmente relevante ya que ocurre luego de más de 20 años de investigación documental y testimonial. En el lugar conocido también como la Loma del Torito hubo varias intervenciones previas en áreas cercanas pero sin resultados. “La insistencia sistemática es porque hace tiempo la búsqueda es una política del Estado argentino” afirmó el Juez Vaca Narvaja.

A partir del análisis antropológico del E.A.A.F., de todos los elementos recuperados, procesados y cotejados genéticamente enviados al Laboratorio de Genética Forense, se identificaron a 12 personas detenidas-desaparecidas.El Equipo va a seguir haciendo campaña arqueológica en ese lugar todo el año.” declaró uno de sus integrantes. 

En la actualidad, el negacionismo del Gobierno Nacional apela al pacto de silencio de los genocidas porque se niega a abrir los archivos y que se sepa dónde están los desaparecidos. 

A 50 años de la última dictadura militar, los encargados de encontrar a los que faltan necesitan toda la información posible. Porque esa situación de desaparecido solo dura el tiempo hasta que recuperan su identidad. 

Antropóloga Forense realizando trabajo de campo.