Canciller cubano enfrenta a Trump: “Cuba es un país independiente y soberano”

Bruno Rodríguez respondió al discurso de Trump y denunció la guerra económica de EE.UU. contra Cuba y su ofensiva regional.

Washington es “incapaz de aceptar” que Cuba es un país independiente y soberano, afirmó este martes (22) el canciller cubano, Bruno Rodríguez, en respuesta a las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump durante su intervención en la semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

A través de un mensaje publicado en redes sociales, Rodríguez reiteró que Cuba no representa una amenaza para Estados Unidos ni para otros países y cuestionó las medidas de presión económica aplicadas por Washington contra la isla.

“Cuba no es una amenaza para EEUU ni para ningún país. El bloqueo económico, incluido el cerco energético, sí amenaza a Cuba y al resto de las naciones. Es un acto de genocidio y castigo colectivo. Somos un país de paz y merecemos la paz”, aseguró el canciller cubano.

Las declaraciones de Rodríguez se produjeron después de que Trump centrara parte de su discurso ante la ONU en Cuba. El mandatario estadounidense afirmó que su administración busca un “cambio de régimen” en la isla y que continuará incrementando la “presión económica” como parte de su política hacia el país.

Trump calificó a Cuba como un “Estado absolutamente fallido” y reconoció que Estados Unidos está ejerciendo una presión económica e institucional que, según sus propias palabras, es la “mayor de su historia” contra la isla y el pueblo cubano. El presidente estadounidense sostuvo además que su administración busca una “transformación fundamental en la situación de Cuba” y volvió a amenazar con que el actual gobierno cubano “caerá pronto”.

“Mi administración también busca un cambio fundamental en la situación de Cuba, donde el régimen comunista está bajo una enorme presión, la mayor presión que jamás haya tenido. Es un Estado absolutamente fallido. Está fracasando como nunca antes y caerá”, afirmó Trump durante su intervención en la Asamblea General de la ONU.

El mandatario estadounidense —que a fines de enero firmó una orden ejecutiva en la que califica a Cuba como una “amenaza inusual y extraordinaria” y mediante la cual impuso el bloqueo energético— volvió a justificar las agresiones contra Cuba como una cuestión de seguridad nacional de Estados Unidos. En ese sentido, afirmó que Washington no permitirá “un paraíso para adversarios extranjeros”.

“No permitiremos que un refugio para adversarios extranjeros amenace a América en nuestras propias puertas”, afirmó.

Trump señaló también que el secretario de Estado, Marco Rubio, “está llevando adelante las negociaciones” con Cuba. La afirmación contrasta con lo expresado por La Habana durante los últimos meses, cuando el gobierno cubano ha negado en reiteradas ocasiones la existencia de conversaciones formales con Washington y ha señalado que “no existen diálogos formales con Estados Unidos”.

Cuba cuestiona la política de Washington ante la CELAC

La respuesta del canciller Bruno Rodríguez se produjo un día después de que el funcionario cuestionara la política de Washington hacia América Latina y el Caribe durante la reunión ministerial de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), celebrada este lunes (21), en el marco del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU.

Durante su intervención, Rodríguez afirmó que la supuesta lucha de Estados Unidos contra el narcotráfico en América Latina y el Caribe es un “pretexto” para militarizar la región y utilizar esa presencia como un “instrumento de dominación”.

“Utilizan como instrumento de dominación la militarización de la región bajo el pretexto de combatir el narcotráfico; imponen aranceles punitivos contra varios de nuestros países; promueven iniciativas que pretenden dividirnos; y tratan de debilitar los mecanismos de concertación e integración que tanto nos ha costado construir”, advirtió Rodríguez.

Asimismo, el canciller señaló que la principal preocupación de Cuba en el contexto actual es la ofensiva del Gobierno estadounidense para imponer la “arcaica Doctrina Monroe”.

Durante el último año, la Casa Blanca ha desplegado una creciente presencia militar estadounidense en aguas del Caribe y el Pacífico. Asimismo, desde inicios de septiembre de 2025, las Fuerzas Armadas estadounidenses han llevado adelante una campaña de bombardeos contra pequeñas embarcaciones que Washington señala como presuntamente vinculadas al tráfico de drogas.

Según los registros citados en informes de Naciones Unidas y de organizaciones de derechos humanos, las fuerzas estadounidenses han ejecutado, de manera extrajudicial, más de 68 ataques o bombardeos, con un saldo superior a 230 personas fallecidas. Entre las víctimas se registran pescadores de Venezuela, Trinidad y Tobago y Colombia.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, y relatores especiales del Consejo de Derechos Humanos de la ONU han condenado estas operaciones. Los expertos han cuestionado la legalidad de los ataques y señalado que existen “fundamentos razonables para creer” que los bombardeos sistemáticos podrían constituir crímenes de lesa humanidad de asesinato bajo el derecho internacional.

En paralelo, Cuba prepara la presentación del proyecto de resolución sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra la isla. El texto será presentado y sometido a votación formal los días 27 y 28 de octubre en la Asamblea General de las Naciones Unidas.