El gobierno de los Estados Unidos anunció este jueves una nueva batería de medidas coercitivas unilaterales (las llamadas “sanciones”) contra Cuba. Las disposiciones afectan al suministro de energía, el sector marítimo y la industria tecnológica de la economía cubana, y forman parte de la escalada de agresiones económicas que Washington mantiene contra la isla desde comienzos de año.
Las “sanciones” fueron anunciadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, con el aval del Departamento de Estado. En total, alcanzan a ocho entidades y cinco embarcaciones vinculadas al transporte de petróleo, además de dos funcionarios cubanos.
Entre las entidades señaladas figuran empresas estatales cubanas dedicadas a los servicios técnicos y tecnológicos, la importación y exportación de productos electrónicos y de comunicaciones, el transporte marítimo de mercancías y otras actividades relacionadas con los sectores petrolero y marítimo. También fueron incluidas embarcaciones con bandera cubana.
En un comunicado difundido en redes sociales, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que las medidas están dirigidas contra supuestas “redes comunistas subversivas en nuestro hemisferio”.
“El régimen marxista cubano depende de una red de empresas estatales, empresas mixtas e intermediarios offshore para mantener en funcionamiento sus sistemas, y sus patrocinadores extranjeros suministran el equipo militar que ayuda a sostener las fuerzas militares del régimen y permite amenazas persistentes a la patria estadounidense”, afirmó Rubio.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, aseguró que Estados Unidos seguirá fracasando en su intento de someter a la isla y que las nuevas medidas seguirán “chocando” con la defensa de la independencia y la soberanía del país.
“El gobierno de EEUU, en vez de escuchar a sus ciudadanos, anuncia nuevas medidas de bloqueo contra Cuba en su obstinado empeño de asfixiar la economía y ocasionar el mayor daño posible a nuestro pueblo”, afirmó el canciller cubano.
Las nuevas disposiciones buscan profundizar el bloqueo contra Cuba y se suman a la escalada de presión de Washington contra la isla caribeña. El anuncio se produjo pocos días después de que, el pasado 27 de octubre, la Asamblea General de las Naciones Unidas votara por trigésima cuarta vez consecutiva contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.
Asfixia energética y ataques al sector tecnológico
El paquete vuelve a apuntar contra la infraestructura que permite a Cuba abastecerse de combustible, al obstaculizar tanto la importación como el transporte de petróleo, con el objetivo de profundizar la asfixia energética que atraviesa el país desde finales de enero. Al mismo tiempo, el Departamento del Tesoro habilitó nuevas facultades para ampliar las llamadas “sanciones secundarias”, que amenazan con alcanzar a cualquier persona o empresa no estadounidense que opere en los sectores de la electrónica, la manufactura, el transporte marítimo o la tecnología de la economía cubana. De este modo, cualquier banco o proveedor internacional —de China, Europa o América Latina— que mantenga relaciones comerciales con esas empresas cubanas correrá el riesgo de perder el acceso al sistema bancario en dólares.
Entre las empresas sancionadas figuran Caroil Transport Marine, registrada en Chipre, y Tentacool Commercial, con sede en Panamá. También fueron incluidas las compañías cubanas Internacional Marítima y Petróleos Marítimos del Caribe (Petromarca), empresas estatales que Washington señala por su participación en el transporte de crudo y derivados hacia y desde la isla. La OFAC también incluyó en la lista a cinco buques tanque cubanos.
Al bloquear directamente las navieras y los buques que transportan crudo, Washington dificulta aún más la llegada de petróleo a Cuba, lo que agrava el déficit de generación eléctrica y los apagones que afectan al país.
Las sanciones imponen severas restricciones a las operaciones financieras internacionales de estas entidades. Además, Estados Unidos amenaza con extender las medidas a empresas y entidades de terceros países que mantengan vínculos comerciales con ellas.
La ofensiva también alcanza sectores estratégicos para el desarrollo y la soberanía de Cuba, como el tecnológico. Entre las empresas incluidas figuran Cubaelectrónica, estatal dedicada a la importación y el aprovisionamiento de equipos, insumos y componentes electrónicos, y Tecnosime, comercializadora estatal de servicios técnicos y tecnológicos para los sectores metalmecánico e industrial de la isla.










