La movilización se iniciará en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a partir de las 13.30 en la intersección de Lima y Belgrano y estará convocada por la Comisión de la Marcha del Orgullo – Línea Histórica junto a organizaciones que se enmarcan dentro de la consigna “Orgullo Antifascista, Orgullo Antirracista”. La jornada buscará visibilizar reclamos vinculados a la igualdad, la seguridad de las personas LGBTIQ+ y la protección frente a los crímenes y discursos de odio motivados por identidad de género y orientación sexual.
Organizaciones y referentes que impulsan la marcha remarcaron que el Orgullo, en su 35.ª edición, no se limita a un acto festivo, sino que se sostiene como un espacio de disputa política y social. Porque nuestros cuerpos e identidades son sumamente políticas. Desde la convocatoria, se subraya que, pese a los avances normativos obtenidos durante años de lucha, persisten problemas estructurales que impactan con especial fuerza sobre juventudes y personas trans y travestis.
En ese marco, el movimiento señala con preocupación:
- discriminación en el trabajo, la escuela y el acceso a servicios de salud;
- violencias y crímenes motivados por identidad y orientación;
- obstáculos para denunciar y obtener respuestas institucionales;
- falta de políticas consistentes para garantizar inclusión y bienestar.
La marcha se presenta, entonces, como una reafirmación pública del reclamo: la igualdad no se logra solo con reconocimiento legal, sino con garantías efectivas para la dignificación de la vida.
Uno de los ejes que atravesará la movilización estará centrado en el repudio a los discursos de odio provenientes de gobiernos de derecha. En particular, el movimiento cuestionó el modo en que sectores del poder —incluida la gestión de Javier Milei— contribuyen a instalar narrativas estigmatizantes hacia la comunidad LGBTIQ +.
Desde la Comisión convocante, se sostiene que el lenguaje político puede funcionar como habilitante: cuando la diversidad es ridiculizada o deshumanizada, crecen las condiciones para que la violencia encuentre menos fricción social e institucional.
Otro punto central del acto será el rechazo a la no implementación de la ESI. La marcha plantea que el acceso a educación sexual integral —con contenidos sobre diversidad, respeto y prevención— es una herramienta clave para reducir el bullying, el hostigamiento y la violencia en espacios educativos a las niñeces trans.
Desde el movimiento, se remarca que la ESI no es un debate abstracto, sino un derecho que impacta directamente en:
- adolescentes y juventudes que sufren discriminación;
- la prevención de situaciones de abuso y violencia;
- la formación de una cultura escolar basada en el respeto por las identidades.
La exigencia pública será, en ese sentido, la implementación real de la ESI con recursos, capacitación y continuidad en el tiempo.
Además de los reclamos locales, la marcha incorpora un componente de cuestionamiento a nivel internacional. En los últimos meses, la comunidad LGBTIQ+ denunció expresiones de odio en el marco de la conferencia de Davos, donde se presentaron argumentos que promueven el rechazo o la estigmatización de identidades disidentes.
Según las organizaciones, este tipo de discursos a escala global contribuyen a legitimar la discriminación como si se tratara de un debate cultural sin consecuencias, pese a que sus efectos se traducen luego en agresiones, exclusión y retrocesos de derechos.
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La convocatoria también estará marcada por la conmoción generada por el ataque transodiante ocurrido en los Bosques de Palermo, donde en los últimos días sufrieron agresiones compañeras travestis y trans. El hecho, denunciado por el movimiento en el marco del debate sobre violencias por identidad, vuelve a instalar la pregunta sobre el rol del Estado y la necesidad de respuestas efectivas frente a crímenes de odio. En la movilización se reclamará:
- esclarecimiento y determinación de responsabilidades;
- acompañamiento a las víctimas;
- políticas de prevención y medidas de protección;
- abordajes con perspectiva de género e identidad en los procesos de justicia.
Desde la Comisión, el mensaje es claro: la violencia por identidad no debe naturalizarse ni ser tratada como un episodio aislado. La 35° Marcha del Orgullo convocada por la Comisión de la Marcha del Orgullo – Línea Histórica, plantea una agenda donde se combinan exigencias por:
- cero tolerancia a la violencia transodiante y a la discriminación;
- implementación plena de la ESI;
- políticas públicas de inclusión y acceso a derechos;
- rechazo a los discursos de odio, tanto en el plano nacional como internacional.
- Reparación histórica para las personas travestis trans
En el acto, la comunidad LGBTIQ+, organizaciones aliadas y sindicatos reafirmarán la convicción de que la democracia debe medirse por el derecho a vivir sin agresiones. Porque hay discusiones que ya se saldaron y es injusto volver atrás. Porque este pueblo merece tener una vida mejor y porque esa vida mejor también incluye a todes, todas y todos sin que nadie tenga que esconderse, porque al closet, al armario y a la deshumanización no queremos, ni vamos a volver nunca más. Por eso, decimos bien fuerte: EL ORGULLO AL PODER Y EL ODIO AL CARAJO.










