A casi un año del golpe de Estado que destituyó al presidente Evo Morales, se desarrollarán nuevas elecciones en el país vecino de Bolivia. Los votos en el exterior y sobre todo en Argentina podrían ser decisivos para el futuro del país.

Por Erika Gimenez

El próximo 18 de octubre se celebrarán las elecciones en Bolivia, donde el candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS), Luis Arce, lidera la intención de voto seguido por Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana (CC). Más lejos, la nomina de candidatos se completa con Luis Fernando Camacho, de la alianza Creemos; María Cruz Bayá, de Acción Demócrata Nacionalista (ADN); Chi Hyun Chung, del Frente Para la Victoria (FPV); Feliciano Mamani, de Pan-Bol y Jorge Tuto Quiroga, de la alianza Libre21.

Según datos del padrón electoral 2020, Argentina, Brasil, España y Chile son los cuatro países con mayor cantidad de votantes habilitados para los comicios del 18 de octubre y representan un 92% del total de los sufragios en el exterior.

La última encuesta del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica CELAG indica que el candidato del MAS lidera las preferencias electorales con un 44,4 % de los votos, seguido de Carlos Mesa, con un 34,0 % de los sufragios. Otras encuestas mencionan el balotaje como una posibilidad, por eso el voto del electorado en el exterior es tan importante. Para que un candidato gane en primera vuelta debe obtener más del 50% de los sufragios o el 40% con una ventaja de 10 puntos sobre el rival que esté más cerca en votos.

¿Qué pasa con Argentina?

Hace unas semanas la presidenta de facto de Bolivia, Jeanine Añez, utilizó su intervención en la 75° Asamblea General de la ONU para acusar  al gobierno argentino de autoritarismo y de entrometerse en la política boliviana al otorgar asilo político al presidente Evo Morales. Este  intento por deslegitimar a Argentina ante la comunidad internacional no parece casual, considerando que el país tiene una gran comunidad boliviana, la más grande fuera del Estado Plurinacional.

Los electores fuera de Bolivia son 301.631 de acuerdo al Órgano Electoral Plurinacional (OEP).  En Argentina quienes pueden emitir su voto son 161.057 personas, aunque el OEP inhabilitó alrededor de 25 mil; el último número que comunicó el organismo es un total de 142.568 electores habilitados en territorio argentino. Es decir, que los sufragios en el país duplican los del departamento de Pando en Bolivia.

Iber Mamani, vocero de la comunidad boliviana y promotor de la campaña del MAS en Argentina, contó para ARG: “Nos encontramos con la sorpresa de que el Órgano Electoral Plurinacional (OEP) inhabilitó a más de 50 mil residentes en el exterior, de los cuales en Argentina son 25 mil, casi el 50% del voto. La maniobra fue turbia, los argumentos del OEP fueron que estas personas no votaron en 2014 y 2016. Solo dieron plazo de cuatro días para hacer la devolución (…) ellos no quieren garantizar nuestro sufragio en el exterior, porque desde que nació el voto en el exterior fue azul, por ejemplo en las últimas elecciones en Argentina el MAS-IPSP saco 82 % sobre 8 % DE C.C.”

Mamani agregó: “Orquestan [en el gobierno] un escenario para un posible fraude, ya que los votos no les alcanzan, su candidato favorito tiene un sondeo de 26,2 %. Por esa razón la derecha boliviana apunta su campaña a la difamación, a las noticias falsas, persecución a dirigentes sociales, usan el aparato del estado y los medios locales e internacionales, todo para confundir al electorado, porque el MAS-IPSP es favorito en las encuestas con un 40% de intención de voto”.

Por parte del gobierno argentino, se habilitó el protocolo sanitario para que la comunidad boliviana pueda emitir su voto. Los residentes deberán pedir un permiso de circulación para poder sufragar. En la provincia de Buenos Aires será en distintos horarios que se definirán por el último número de la cédula de identidad. En Salta hay un estimado de 30 mil personas que pueden acceder al voto. Las autoridades aseguran que se está trabajando para que todo se haga de manera efectiva.

“Las elecciones son el camino para la restauración de la democracia, y para eso se necesita la voluntad política de las instituciones y los órganos del Estado, que todos los bloques políticos se comprometan al respeto de la decisión del pueblo, elecciones transparentes y seguras, esos son los desafíos que tenemos. Bastante ya ha sufrido el pueblo boliviano, necesitamos que cese la violencia, y que vuelva la paz y la justicia” concluyó Iber Mamani.