La Patagonia ¿El nuevo big data de América?

Meses atrás el CEO de Open AI anunció una millonaria inversión para la construcción de data centers en la Patagonia. ¿Qué implica que el Estado argentino esté conectado a la misma red que exporta datos a Estados Unidos? “Los data centers son las nuevas bases cívico-militares del nuevo Plan Cóndor tecnológico”

Estados Unidos se ha consolidado como el principal motor financiero y estratégico del desarrollo de la inteligencia artificial en el mundo, con inversiones privadas casi 12 veces mayores que China, el segundo mayor inversor del mundo. La inteligencia artificial ya no es una apuesta tecnológica: es una inversión segura. Los grandes capitales ya no solo financian ideas, sino infraestructura física —energía, territorio y datos— con la misma lógica con la que en el siglo XX se financiaron el petróleo o las autopistas.

Mientras la Patagonia todavía lucha contra los incendios que dejaron alrededor de 15 mil hectáreas de cenizas, el 2026 se prevé como el año que comienzan las construcciones de gran infraestructura digital a gran escala en el sur de Argentina, tal como fue anunciado por el CEO de OpenAI, Sam Altman y el de Sur Energy, Emiliano Kargieman, presentado oficialmente con la participación del gobierno argentino.

Se trata de data centers de dimensiones inéditas en América Latina, rodeadas de grandes reservas de recursos para su alimento principal: el agua. La Patagonia podría convertirse en el nuevo hub de big data de América Latina, alojando la infraestructura que sostiene la inteligencia artificial global. ¿Qué modelo de desarrollo se consolida en la Patagonia después del fuego?

Patagonia: Exportador de datos que no controla

Los incendios en la Patagonia —especialmente en zonas de Chubut, Río Negro y Neuquén— dejaron una marca profunda. Miles de hectáreas de bosque nativo fueron destruidas, comunidades evacuadas y ecosistemas alterados de manera irreversible. Aunque las causas varían entre cambio climático, sequías prolongadas, falta de prevención y, en algunos casos, intencionalidad, el resultado es el mismo: territorios degradados

Sin embargo, hace meses que los gobiernos provinciales y actores privados comenzaron a promover la región como un nuevo polo estratégico para la instalación de data centers, aprovechando las ventajas naturales del territorio: clima frío, disponibilidad de energía y baja densidad poblacional.

El proyecto más ambicioso en carpeta es el denominado “Stargate Argentina”, de OpenAI y la empresa Sur Energy, perteneciente al argentino Emiliano Kargieman que apodan “el Elon Musk argentino”. Este proyecto prevé la construcción de uno o varios mega data centers en la Patagonia en el 2026, según información publicada por Bloomberg Línea y Buenos Aires Times,

El proyecto que podría ponerse en marcha en 2027 sería en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El objetivo declarado: alojar infraestructura de cómputo para inteligencia artificial a escala global.

“La incorporación de un centro de procesamiento a la estructura estatal es un gran peligro”, dice Verónica Sforzin, socióloga y doctora en comunicaciones. El mismo estaría conectad a la red estatal que procesa datos geográficos, climáticos, económicos de argentina y todo el sur, incluyendo las Islas Malvinas.

“En términos concretos serían los ministerios, e incluso los estratégicos como el Ministerio de Defensa o de Seguridad, utilizando chips de NVIDIA y Open AI para pasar información. Todos esos datos van a quedar en centros de procesamiento que van y vienen a EEUU. a través del Silcon Valley”, dice la socióloga.

En el momento que un gobierno quiera despegarse de esta estructura comandada por OPEN IA, qué margen tenemos de soberanía si del otro lado te pueden hacer un apagón o un ciberataque? “Funcionaría como un parásito”, dice Verónica Sforzin.

Además de los riesgos físicos que asumiría un data center con altos consumos de energía eléctrica, agua para refrigeración, suelo para instalaciones y tendidos asociados. En regiones que ya sufren estrés hídrico, incendios recurrentes y degradación ambiental, el impacto potencial es significativo.

EE.UU busca la hegemonía a partir del negocio de la IA

La política de definir y financiar el negocio de la IA se profundizó aún más con el gobierno de Donald Trump, con la intención de que la herramienta de poder digital los vuelva a insertar en la hegemonía mundial. El país lidera aproximadamente el 50 % de la capacidad global de cómputo de IA y concentra la mayoría de las inversiones en startups de modelos generativos.

Estados Unidos alberga más de 5.400 centros de datos operativos, es decir casi la mitad de todos los del mundo, con infraestructura distribuida por todos los estados y concentraciones muy fuertes en hubs tecnológicos como Virginia, Texas, California y Nueva York. El corazón de todo: Silicon Valley.

Uno de los principales inversores de Silicon Valley, Peter Thiel, es tecnolibertario y reconoce públicamente que el Estado debe existir como una estructura que permita consolidar los monopolios privados, es decir, que funcionen como startups privadas.

“Históricamente los centros de datos se construían en paraísos fiscales, en territorios propios de estos países. Pero actualmente la complejidad en el procesamiento de datos requiere nuevos centros con mayores capacidades de almacenamiento”, dice Verónica Sforzin.

“Los data centers son las nuevas bases cívico-militares del nuevo Plan Cóndor tecnológico” asegura Sforzin. Cuentan con inversiones cívicas y militares, ya que requieren de tierras y otros recursos naturales para su funcionamiento. “La instalación de la base militar de la OTAN en Ushuaia también está relacionado con esto”, asegura Sforzin.

Estos grandes inversores necesitan de alianzas estatales, cívicas y militares para poner en marcha el funcionamiento de la industria 4.0 que se catapulta como la realidad del futuro a escala global. Entre otras cosas, el anuncio de Open AI sucedió muy cerca del intento de privatizar Nucleoeléctrica Argentina S.A. (la empresa estatal dueña de las centrales Atucha I, II y Embalse), ya que apropiársela podría ser de gran interés para asegurar el suministro eléctrico para sus datacenters. El decreto 695/2025 de Milei ya abrió la puerta a dicha privatización, mientras Demian Reidel (designado al frente del plan nuclear), teje la sociedad con OpenAI.

En un contexto de incendios, emergencia ambiental y llegada de mega inversiones, la Patagonia argentina se ubica en el centro de las miradas empresariales para este tipo de proyectos extractivos, ahora en versión digital. La Patagonia argentina se convierte en víctima del cambio climático y, al mismo tiempo, plataforma para una industria digital altamente demandante de recursos. ¿Cuál será el futuro de la Patagonia? Se convertirá en una región que exporta energía para procesar datos que no controla?