Arelovich: “El deterioro del salario es sencillamente brutal”

En una semana signada por el anuncio de un congelamiento de precios ante la incesante inflación y un dólar especial para las economías regionales, analizamos la gestión de Sergio Massa con el economista Sergio Arelovich.

Analizamos los primeros meses de Massa frente al ministerio de Economía.

“La situación aún es crítica”, Sergio Massa se sinceró ante las cámaras de Todo Noticias (TN) y prometió que este viernes anunciará un congelamiento de precios controlado por los mismos consumidores a través de una aplicación.

La preocupación no es para menos. La creciente inflación es el punto más determinante de la agenda pública, a esto se suma una mala semana para las reservas del Banco Central, que motivó el surgimiento de un dólar especial para la economía regional y un posible resurgimiento del denominado dólar soja.

El escenario realmente es alarmante. El termómetro de la calle no baja y es posible que la postal de carpas en la puerta del Ministerio de Desarrollo Social vuelva a repetirse. Para analizar en profundidad la situación económica y balancear los primeros meses de la gestión de Sergio Massa, dialogamos con el economista, docente universitario y coordinador del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (Mate), Sergio Arelovich.

Sergio Arelovich.
es economista, docente universitario y coordinador del Mirador de la Actualidad del Trabajo.

Juan Manuel Erazo: Ya llevamos más de tres meses de gestión massista en Economía ¿Qué balance hacés hasta ahora?

Sergio Arelovich: En lo concreto, la gestión del nuevo ministro de economía apuntó simultáneamente a varios planos: armonizar el funcionamiento entre ministerios antes relativamente inconexos; terminar la renegociación con el FMI para garantizar los términos del acuerdo vinculados con la extensión de plazos; renegociar los vencimientos con el Club de París; estimular el aumento de reservas internacionales creando un esquema de tipos de cambio múltiples tanto para la entrada como para la salida de divisas; reconstruir el monitoreo y supervisión sobre las importaciones, creando entre otros instrumentos el SIRA; reforzar parte del arco de programas destinados a la población más vulnerada; no intervenir en los procesos de renegociación salarial del sector privado; y atenuar el crecimiento de los precios de los bienes y servicios de consumo masivo.

A juzgar por los resultados, seguimos con altísimos niveles de inflación en un marco de desquicio de precios relativos, que no sólo ponen en vilo la relación distributiva entre el trabajo asalariado y el capital, sino que plantea conflictos de escala entre el capital concentrado y el capital de pymes y micropymes, así como también entre el capital y todos los niveles jurisdiccionales del Estado.

El deterioro del salario registrado en comparación con los niveles de 2015 al finalizar el mandato de Cristina es sencillamente brutal. En términos de moneda constante, el salario bruto medio registrado en el sector privado -en moneda de agosto de 2022- era de $220.132 cayendo en agosto a $165.205. Le fue peor a los salarios estatales y mucho peor a quienes ocupan puestos de trabajo no registrado o quienes están registrados bajo el régimen del monotributo en sus tres variantes.

Para conformarse se puede decir que el salario bruto medio registrado en el sector privado en agosto de 2022 es idéntico que el de enero de 2021, pero la pérdida acumulada desde la asunción de Macri en 2016 es inédita. Ese salario de agosto de 2022 es equivalente al 75% del poder de compra del de diciembre de 2015.

No se descartan nuevas protestas en relación a la crisis social.

JME: Hubieron muchas críticas al Refuerzo Alimentario que fue quizá la única política universal apuntada hacia los más humildes en lo que va del 2021 ¿Es suficiente o se necesita más?

SA: Los instrumentos creados para atender la situación de los más vulnerados abarcan a casi un cuarto de la población. Ese es el tamaño de la deuda social que además se agrava por la falta de dinámica en la creación de empleo estatal y privado. En materia de empresas o entidades empleadoras, Argentina sigue estancada en algo más de 500 mil puestos desde hace varios años. O sea, en términos netos entre empresas que abren y empresas que cierran, no hay más fuentes de trabajo que hace unos diez años.

El empleo privado registrado entró en una meseta que ubica a esa franja de puestos en algo más de 6 millones, mientras en el Estado ocupan a unas 3 millones 300 mil personas y quienes están bajo el régimen del monotributo suman -incluyendo el monotributo social- 2 millones 300 mil personas aproximadamente.

No es la legislación laboral lo que impide la creación de puestos de trabajo. El capital incorpora mano de obra cuando la demanda de sus bienes o servicios crece y lo hace a los machetazos: registrado, no registrado, tercerizado, sub contratado, etc. Lo que impide la creación de puestos de trabajo y registrados en especial, es una combinación de otros factores: modelos de desarrollo empresario poco demandantes de mano de obra; cambios tecnológicos y técnicos reductores de puestos de trabajo; ausencia regulatoria frente a los procesos de uberización, precarización y tercerización; y prolongación permanente de la jornada de trabajo con el pago de horas extras compensando los bajos salarios.

Se necesita una discusión de fondo teniendo en cuenta la profundidad y permanencia de estos factores. Es hora de instalar varios debates -por ejemplo- sobre la duración de la jornada de trabajo con mantenimiento del nivel salarial. Un proceso de transiciones que use todo el herramental disponible del Estado no circunscripto al plano fiscal. Es inadmisible que del 100% del empleo privado asalariado, algo más del 40% (de modo estructural) sea no registrado.

Los primeros meses de Massa en Economía, tranquilizaron la macro, pero no la inflación.

JME: Uno de los grandes hitos de la gestión Massa fue las negociaciones con EEUU ¿Qué implica esto para la idea de soberanía económica que es uno de pilares del peronismo?

SA: El sistema monetario internacional creado en 1944 en Bretton Woods comenzó a romperse en 1971 cuando Estados Unidos anunció el fin de la convertibilidad del dólar por oro y tuvo su quiebra definitiva desde la llamada crisis de las hipotecas de 2008. Seguir atado a los planes y devaneos de un imperio en decadencia, que además pretende latinoamericanizar Europa en el marco de la consolidación de la estrategia de desarrollo y expansión de la economía China, constituye un error estratégico.

La inteligencia política requiere combinar el desarrollo autónomo en un marco de conflicto por la hegemonía mundial, desde una perspectiva sustentable en términos ecológicos y protección del trabajo argentino, aprovechando la coyuntura política en el sub continente.

 

JME: ¿Qué rol cumple la extracción de energía, minerales y granos en los objetivos de estabilización de la macroeconomía?

SA: Entre las posturas extractivistas de saqueo más el daño a la naturaleza y el convite a no hacer o considerar sagrado el uso del subsuelo y el suelo, hay una enorme franja de acciones posibles, necesarias y a la vez sustentables ecológicamente. Se trata en primer lugar de discutir los modelos de producción y de consumo, los patrones tecnológicos aplicados en los procesos industriales, de transporte, entre otros. El capitalismo ha logrado -a través de los sistemas publicitarios y de propaganda- que la población considere sinónimos a las necesidades con los satisfactores.

Soy de los que piensan como urgente la instalación de modelos de transición energética que toquen todo, absolutamente todo lo que consideramos “natural” en nuestra vida cotidiana. Naturalizamos consumir frutas de estación fuera de la estación, recibimos como buena noticia la expansión de la producción de autos y motos cuando el objetivo debería enfocar a la mejora del transporte colectivo a costa del individual, la reducción de tramos de transporte de personas y cargas, la definición de normas constructivas de vivienda sustentables tanto por los materiales usados como por los diseños en función del uso de energías, la necesidad de trazas urbanas de cercanía deconstruyendo los grandes aglomerados, etc.

La reducción de la extracción de petróleo y gas es una necesidad para la supervivencia en este planeta que enfrenta el interés de las empresas dedicadas a eso. Hay que transformar el objeto social de esas empresas. Combinar estas decisiones estratégicas de largo plazo con las necesidades y urgencias del corto plazo, siempre planteará paradojas. No hay planeta B ni son admisibles las postergaciones de la población más vulnerada. Eso es política, la combinación de acciones para el corto, mediano y largo plazo. Esto requiere la fundación de un nuevo concepto de planificación que no puede reducirse al rol de los estados, sino a la participación comunitaria. Hay que democratizar la democracia en todo su espectro.

JME: ¿Es posible un cambio de rumbo de la economía desde el mismo Frente de Todos?

SA: Aquí se confunde lo que cada uno piensa, siente y cómo mide las posibilidades de transformación. Entiendo y pienso que es posible y necesario un cambio de rumbo en nombre de la construcción de una sociedad menos desigual. Que es urgente abordar esta tarea, que es demasiado relevante como para dejarla sólo en manos de los tres poderes constitucionales del Estado. Que la organización comunitaria desde los partidos políticos a los movimientos sociales, desde los gobiernos locales al gobierno central, desde las organizaciones sindicales al mundo de la economía popular y social, es condición necesaria para hacerlo posible. La comunidad habita en territorios y eso obliga a construir soluciones con enfoque local o municipalista, en general ausentes en los debates políticos.

Yo podría hacer una larga lista de acciones a encarar para desandar el camino de la ortodoxia en materia económica que a la vez es política, social, cultural, ambiental, entre otras.

A la vez, todo cambio de rumbo que ponga norte en atender las postergaciones, las injusticias y la afectación de derechos, habilitará conflictos y tensiones. Desnaturalizar las injusticias, los privilegios, los abusos, la asimetría de poder siempre habilita conflictos. De eso se trata: cambiar la trama relacional de la sociedad con el ojo puesto en la desigualdad implica confrontación con quienes han construido un mundo de privilegios a costa del resto de la comunidad.