El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este miércoles (20) una acusación formal contra el expresidente y líder histórico de la Revolución cubana, Raúl Castro. El anuncio fue realizado por el fiscal general interino, Todd Blanche, durante un acto celebrado en la Torre de la Libertad de Miami junto a representantes de diversas organizaciones de la comunidad cubanoamericana de Florida.
“Por primera vez en casi 70 años, el liderazgo superior del régimen cubano ha sido acusado en los Estados Unidos por presuntos actos de violencia que resultaron en la muerte de ciudadanos estadounidenses”, aseguró Blanche a través de un comunicado oficial.
Cargada de simbolismo, el anuncio de la imputación coincide con el aniversario de lo que en Cuba se conoce como el nacimiento de la República tutelada por Estados Unidos.
El 20 de mayo de 1902, Estados Unidos —que había ocupado militarmente la isla durante la guerra de independencia de Cuba contra España— se retiraba del país, luego de haber obligado a la nación a incluir en su Constitución la “Enmienda Platt”, una cláusula que le otorgaba a Estados Unidos el “derecho legal” de intervenir militarmente en Cuba si lo consideraba necesario, además de forzar que Cuba cediera terrenos para la instalación de bases militares, lo cual dio origen a la actual base de Guantánamo —que desde 1959 Cuba exige que sea retirada—.
La imputación presentada ante la justicia de Estados Unidos también incluye acusaciones contra los pilotos que presuntamente estuvieron involucrados en el derribo de los aviones.
Respuesta de La Habana
“La pretendida acusación contra el general de ejército Raúl Castro Ruz, anunciada por el Gobierno estadounidense, solo evidencia la soberbia y la frustración que les provoca a los representantes del imperio la inquebrantable firmeza de la Revolución cubana, así como la unidad y fortaleza moral de su liderazgo”, afirmó el presidente Miguel Díaz-Canel a través de redes sociales, minutos después de oficializarse la acusación en Estados Unidos.
Además, el presidente cubano aseguró que Estados Unidos “miente y manipula los sucesos alrededor del derribo de las avionetas” de la organización Hermanos al Rescate, a la que calificó de “narco-terrorista”.
“Sobran evidencias documentales de que no se actuó de manera imprudente ni se violó el derecho internacional, como sí vienen haciendo fuerzas militares estadounidenses con sus fríamente calculadas y abiertamente publicitadas ejecuciones extrajudiciales sobre embarcaciones civiles en el Caribe y el Pacífico”, afirmó el mandatario, en referencia a los bombardeos a embarcaciones que Estados Unidos ha realizado desde septiembre del año pasado y en los que se calcula que han muerto unas 200 personas.
Asimismo, el Gobierno hizo público un extenso comunicado en el que reitera la posición histórica que ha sostenido el Estado cubano en los últimos 30 años. En el texto, el Gobierno revolucionario reafirma que el derribo de las dos aeronaves de la organización radicada en Miami, Hermanos al Rescate —que La Habana considera terrorista—, se produjo tras reiteradas violaciones del espacio aéreo cubano por parte de dicha organización.
El comunicado recuerda que entre 1994 y 1996 Hermanos al Rescate habría violado el espacio aéreo cubano en al menos 25 ocasiones, lo que llevó a La Habana a presentar “múltiples denuncias formales” ante organismos como el Departamento de Estado, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Asimismo, el texto sostiene que la respuesta de Cuba “constituyó un acto de legítima defensa, amparado por la Carta de las Naciones Unidas, el Convenio de Chicago sobre Aviación Civil Internacional de 1944 y los principios de soberanía aérea y proporcionalidad”.

Archivos desclasificados
La acusación contra Raúl Castro coincide con la divulgación de una serie de archivos desclasificados publicados por el sitio National Security Archive el martes pasado.
Se trata de una serie de correos internos, memorandos y documentos de la Administración Federal de Aviación (FAA) que fueron desclasificados y que revelan que funcionarios estadounidenses sabían que La Habana podría derribar una de las aeronaves tras presentar reiteradas quejas y advertencias sobre las violaciones del espacio aéreo cubano cometidas por la organización Hermanos al Rescate (BTTR, por sus siglas en inglés).
Según se puede constatar, desde un año antes del derribo, el gobierno cubano había protestado de manera recurrente por los vuelos de la organización Hermanos al Rescate, los cuales, al violar el espacio aéreo del país caribeño, sobrevolaban ciudades cubanas con el fin de lanzar panfletos que llamaban a la insurrección contra el Estado y la Revolución cubana.
“Algún día los cubanos derribarán uno de estos aviones”, afirma uno de los funcionarios estadounidenses en uno de los correos electrónicos desclasificados.
Las comunicaciones internas muestran las crecientes tensiones que se estaban generando ante las “nuevas provocaciones al Gobierno cubano”, según las clasifica un funcionario de la Administración Federal de Aviación. Incluso, un memorando de una reunión celebrada en agosto de 1995 advertía sobre “la posibilidad de que una aeronave de Hermanos al Rescate fuera derribada por fuego terrestre” si continuaban las incursiones.
Los archivos revelan que, pese a las advertencias, solo después del derribo las autoridades estadounidenses emitieron una orden formal de “cese y desistimiento” contra las acciones de Hermanos al Rescate por realizar operaciones consideradas “negligentes o imprudentes”.










