La IV Asamblea Continental de ALBA Movimientos concluyó en La Habana después de cuatro jornadas de debate, organización y construcción política. En el marco del centenario del nacimiento de Fidel Castro, 184 delegados y delegadas de 27 países y 132 organizaciones del continente se reunieron para discutir los desafíos de los movimientos populares y reafirmar una perspectiva común frente al avance de las derechas, la ofensiva imperialista y las disputas por la soberanía de los pueblos.
Bajo la consigna “Cien años caminando con Fidel”, el encuentro tuvo como uno de sus ejes centrales la solidaridad con Cuba y el rechazo al bloqueo económico y financiero impuesto por Estados Unidos. En su declaración final, la articulación reivindicó a la isla como una “trinchera de la humanidad” y reafirmó su compromiso internacionalista con la liberación de los pueblos de Nuestra América.
La solidaridad, además, tuvo una dimensión concreta. Durante la Asamblea, las organizaciones reunieron 3.000 kilos de alimentos y medicamentos que fueron entregados al Instituto de Oncología, al Hogar de Niños sin Amparo Parental y al Centro Martin Luther King. Para la articulación, el gesto expresa una solidaridad que no se limita a las declaraciones, sino que busca acompañar materialmente al pueblo cubano frente a las consecuencias del bloqueo.
El documento final sostiene que Cuba enfrenta una ofensiva estadounidense destinada a derrotar a la Revolución y denuncia las consecuencias del bloqueo sobre la vida cotidiana de su pueblo. Frente a ese escenario, ALBA Movimientos llamó a profundizar la solidaridad internacional y a movilizar a gobiernos e instituciones multilaterales para avanzar hacia su levantamiento. “Romper el bloqueo es un deber de las fuerzas populares para con el pueblo cubano y su revolución”, plantea la declaración.
Pero el cierre de la Asamblea no se limitó a una declaración sobre Cuba. Las organizaciones plantearon que la defensa de la soberanía y la autodeterminación de la isla forma parte de una disputa más amplia por el futuro de la región. El antiimperialismo, la soberanía, la paz y la dignidad de los pueblos aparecen como ejes para enfrentar una coyuntura marcada por el avance de las extremas derechas y la ofensiva imperialista.
Entre los balances políticos más importantes del encuentro estuvo ratificación de una perspectiva socialista: “el socialismo no sólo es urgente, sino necesario”, señaló ALBA Movimientos al finalizar las cuatro jornadas de debate. La definición busca ubicar las discusiones de la Asamblea más allá de la coyuntura y como parte de una estrategia de transformación política y social para el continente.
El encuentro también permitió fortalecer la coordinación entre organizaciones populares de distintos países y sectores. Con 132 organizaciones participantes, la Asamblea buscó consolidar una agenda común y ampliar la capacidad de articulación frente a los desafíos regionales. La apuesta, según quedó expresada en el cierre, es continuar construyendo unidad e integración desde los movimientos populares.
Así, la IV Asamblea Continental culminó en La Habana con una combinación de solidaridad concreta, definiciones políticas y una reafirmación del internacionalismo. En el centenario de Fidel, ALBA Movimientos recuperó su legado como parte de una tradición de lucha por la soberanía y la integración latinoamericana y caribeña.
“Por el socialismo, a cien años caminando con Fidel”, fue la consigna elegida para cerrar el encuentro. Una definición que no mira solamente hacia el pasado: busca convertir la memoria del líder cubano y la experiencia de su pueblo en una herramienta para pensar las luchas que vienen.










