CFK y un discurso que potenció la búsqueda de dólares fugados

Más allá de marcar errores del gobierno, la vicepresidenta se concentró en hablar de la responsabilidad empresarial y condenó la fuga de capitales. Los puntos centrales de su discurso. 

Cristina Fenrnández volvió a instalar ejes y discusiones tras su discurso

En el Día de la Bandera, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner se destacó con un discurso que -como acostumbra- recorrió los grandes temas de la política nacional y expuso su mirada aguda sobre la situación del país. Esta vez, no solo volvió a remarcar autocríticas en el gobierno del Frente de Todos, sino que señaló a las grandes empresas que operan en el país, como una de las responsables de la inflación y la falta de dólares.

En los primeros minutos de su exposición en el Plenario de la CTA que se realizó en Avellaneda, la ex presidenta discutió que el país tenga necesidad de ajustarse o realizar más reformas económicas debido a su déficit fiscal. Junto al Secretario general de la central, Hugo Yasky y el ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, mostró cuadros en donde la Argentina se ubicaba 13º en el ránking de los países con más déficit, detrás de grandes potencias como EEUU, la Unión Europea y China. 

Posteriormente, siguió en esa línea y mostró cómo el país figura entre los tres con más evasión fiscal en el mundo. Una forma de exponer al sector privado y no solo apuntar contra la responsabilidad política de su gobierno. 

“En el ranking de países evasores Argentina ocupa el tercer puesto”, dijo Cristina, quien agregó que “en nuestro país, la recaudación representa el 28 por ciento del PBI cuando debería representar el 45 por ciento”. 

“Junto a este podio de países evasores tenemos otro podio: en los países con formación de activos en el exterior también somos terceros. Miren qué casualidad”, ironizó la vicepresidenta. 

Después, volvió a remarcar una frase que determinó un proyecto de ley en búsqueda de dólares fugados: “No nos faltan dólares, están afuera. Ese es el problema que hoy tenemos. La escasez en dólares y la economía bimonetaria. No es que no haya o nos falten o que la economía argentina no produce. Produce dólares que se evaden“, desarrolló CFK.

Recién en ese marco, la ex mandataria apuntó contra algunos funcionarios del gobierno nacional, ya sin demasiados eufemismos como acostumbraba. Les pidió más compromiso y menos “miedo” a la hora de sentarse con empresarios poderosos. 

“Si tenés una empresa multinacional de la magnitud de Techint y además tenés la posibilidad de hablar con sus directivos, pedile que los 200 millones de dólares que les tienen que pagar a su subsidiaria de Brasil, la financien ellos o pidan un crédito en el BNDES y entonces no hay que darles 200 millones de dólares a $127. Estas cosas son también usar la lapicera”, dijo, en referencia a la frase que le había manifestado al propio presidente. 

Finalmente, Cristina Fernández utilizó el ejemplo del cruce de los Andes para graficar lo que considera, los principales errores del gobierno de Alberto Fernández:  «¿Qué pasaba si San Martín hubiera pensado en la correlación de fuerzas? no hubiese cruzado la Cordillera. Este país existe porque hubo hombres y mujeres que no pensaron en la correlación de fuerzas e hicieron lo que había que hacer», manifestó.

La Cámara de Diputados podría aprobar el proyecto para repatriar dólares fugados

Para pagar la deuda

En referencia a lo que la vicepresidenta marcó sobre la disponibilidad de dólares que el país podría tener para pagar la deuda y evitar -además- una crisis por la falta de la divisa, vale recordar que esta semana la Cámara de Diputados de la Nación seguirá debatiendo el proyecto de ley que busca crear un impuesto a quienes tengan dólares y bienes en el exterior sin ser declarados. El mismo ya cuenta con media sanción en el Senado de la Nación. 

Según supo este medio, “estarían todos los votos” para que el borrador tenga el aval en las Comisiones y ya se pueda comenzar a votar en los próximos días. El mismo busca crear un impuesto único equivalente al 20 por ciento de lo fugado, cuya alícuota aumentará al 35% a los seis meses de aprobarse la ley. 

El bloque que responde a la expresidenta la pensó específicamente para conseguir dólares y así pagar parte de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Según los cálculos más auspiciosos, el total de fondos podría llegar a ser de 20 mil millones de dólares, casi la mitad del total de la deuda.