“Con la misma rapidez con la que se acordó con el FMI, se tiene que acordar con el pueblo”

El acuerdo con el FMI profundizó las diferencias al interior del Frente de Todos, en un contexto de reconfiguración de la oposición. Por abajo, la inflación y el aumento de la pobreza empiezan a mover el avispero. Sobre todos estos temas dialogamos con la diputada Natalia Zaracho.  

Zaracho es la primera diputada representante del sector de los Cartoneros y Cartoneras

Hay quienes dicen que para cocinar a una rana viva no hay que tirarla a la olla con agua caliente, sino ponerla en agua fría y levantar lentamente la temperatura. Como lo han demostrado las últimas elecciones, las expectativas que gran parte de la población depositó sobre el Frente de Todos (FdT) a finales del 2019 ya no son las mismas. Además del asedio constante de la oposición, se suman los errores propios, las secuelas sociales de la pandemia y un acuerdo con el FMI, que condiciona duramente los (pocos) planes económicos del gobierno nacional.

El agua de la olla ya está hirviendo. Por abajo, el aumento desmedido de precios, la pérdida del poder adquisitivo del salario y el empeoramiento de las condiciones de vida de gran parte de la población van desbordado la contención que hasta ahora se viene ofreciendo desde el Estado. Para conocer más sobre estas posiciones que existen hoy dentro del FdT, dialogamos con Natalia Zaracho, diputada nacional por el Frente Patria Grande y referente cartonera.

 

Juan Manuel Erazo: ¿Cuáles son las principales críticas que desarrolla el Frente Patria Grande (FPG) ante el acuerdo con el FMI?

Natalia Zaracho: La crítica del FPG ante el acuerdo con el FMI, que fue pública y anterior a la sanción, consta de decir que el mismo fue una estafa. El FMI sabía que la Argentina no podía pagar la suma que estaba pidiendo prestada. Tampoco se garantizó que esa plata se invierta en generar política públicas, puestos de trabajo, mejores condiciones para nuestro pueblo. También sabías que no lo íbamos a poder pagar en el plazo que ellos exigían y que se había acordado. Por otro lado entendemos que se podía negociar de otra forma, pidiendo que se revise la deuda, que se investigue para donde fue la plata y quienes fueron los responsables. Sabemos que fue una estafa y que la plata sirvió solamente para fugarla.

 

JME: ¿Consideras que el Gobierno tuvo alternativas o se veía entre la espada y la pared?

NZ: Yo pienso que se pudo haber negociado de otra forma. En el contexto en el que estamos, atravesados por una pandemia global, donde no solo nuestro país, sino numerosos países vivieron retrocesos económicos, creo que no supimos aprovechar y esperamos hasta último momento. Después se mostró como que había acuerdo o no había nada. Nosotros no militamos el default, sino todo lo contrario, planteamos claramente que se investigue y se piense quién debía pagar este acuerdo.

«Nosotros no militamos el default, sino todo lo contrario, planteamos claramente que se investigue y se piense quién debía pagar este acuerdo».

JME: Como representante del sector de la economía popular en el Congreso ¿Cuáles consideras que son las implicancias negativas de este acuerdo para este sector?

NZ: Justamente militamos todos los días porque tenemos que contrapesar, discutir y tirar la balanza para este lado, para que la deuda no la paguen los sectores populares, no la paguemos los pobres, sino todo lo contrario. Que la paguen los que la fugaron, los que tienen plata y los que se enriquecieron. Quieren instalar que esta crisis nos golpeó a todos, y la verdad es que no nos golpeó a todos por igual. Hay mucha más desigualdad entre los pobres y los ricos. Acá hay gente que se llenó de plata y tenemos que lograr que realicen un mayor aporte. Fue clave la propuesta que presentó el Senado junto con Cristina. Hay que tensar la coalición de gobierno para que quede claro quiénes tienen que pagar.

 

JME: La noche de la votación en Diputados se te escuchó proponer una “auditoría social” como contracara de las auditorías que el FMI realizará cada tres meses ¿Cómo surgió esa propuesta? ¿Te parece realizable?

NZ: Surgió porque veíamos que había mucho movimiento, que el tema era central en la agenda. Además con la misma rapidez que se movieron las cosas para hacer el acuerdo, se tenía que armar un espacio para poder discutir y atender la deuda interna que tenemos. Por eso propusimos la auditoría. Tenemos que pensar cómo transformamos los números de pobreza, que para nosotros no son solo números, sino personas. Con la misma rapidez con la que se llevó a cabo el acuerdo con el fondo se tiene que llegar a un acuerdo con el pueblo para resolver la deuda interna.

 

JME: ¿Le trajo consecuencias dentro del Frente de Todos su posición como espacio político?

NZ: La verdad que no me trajo consecuencias mi voto negativo en el Congreso. Por el contrario, el presidente del bloque del FdT entendió. Yo me había juntado con él, no me censuró ni nada. Reconoció mi militancia y mi trabajo, y lo entendió bastante bien. A pesar que dentro de la coalición hay distintas miradas, se respetaron los distintos puntos de vista. Tenemos bien en claro que a pesar del desacuerdo sobre cómo se negoció la deuda con el FMI, sabemos quiénes son los responsables de traer esta deuda. Sabemos quiénes son nuestros enemigos en común: los miembros del FMI y sus políticas.

 

JME: Tu discurso fue uno de los más conmovedores que se escucharon en el recinto el día de la votación en Diputados ¿Tenés miedo de que se te considere la “diputada pobre” y nada más, sin considerar tus opiniones políticas más allá de esto?

NZ: La verdad que no tengo miedo en que me encasillen así. Yo creo que lo que venimos a hacer es que la política se empiece a discutir desde otro lugar, que no sea la política tradicional que solamente viste traje. Hay que mostrar que nosotros hacemos política todos los días en los barrios y que tenemos otra mirada, una que justamente le hace falta a ellos: una mirada de la realidad de la mayoría de nuestro pueblo. Así que no tengo miedo. Al principio me ponía incomoda y ahora busco que la incomodidad pase para el otro lado. A veces me siento muy insegura, pero tengo un grupo de compañeros y compañeras que me acompaña. Eso me da mucha seguridad y hace que todos los días tenga ganas de venir a trabajar con compromiso.

 

JME: Ante este escenario ¿Cómo ves al FdT de cara al 2023? ¿Qué desafíos tiene por delante?

NZ: Yo creo que en este escenario (un poco lo decía Juan Grabois) tenemos que llegar a acuerdos que nos permitan gobernar para y por el pueblo, hacer que la gente lo pase lo menos mal posible. Hay que dejar de administrar la crisis, ponerse a pensar y proponer para transformar la realidad. Nosotros tenemos Planes de Buen Gobierno, Plan de Desarrollo Humano Integral, Salario Básico Universal. Son todas propuestas que impulsamos desde el FPG y las hacemos hacía el FdT. La política tiene que estar a disposición del pueblo y tenemos que tener una tregua para pensar en cómo avanzar. En el 2023 tenemos que rediscutir todo, pensar en cómo vamos a hacer para armar un frente amplio que pueda representar al pueblo y asegurar no volver a tener un gobierno neoliberal.