“Están aquí porque el amor no entiende de fronteras, porque la Revolución no entiende de pasaportes, porque la amistad verdadera, esa que forja el compañero en las batallas compartidas, no se negocia ni se decreta: se gana con hechos, con sudor y con entrega”.
Al pronunciar estas palabras, el Héroe de la República de Cuba y director del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), Fernando González Llort, dio inicio al acto de entrega de la Medalla de la Amistad al Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST).
La distinción fue entregada por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, a Nivia Regina da Silva y Marcelo Durão, coordinadores de la Brigada del MST en Cuba, este miércoles (9), en el salón El Sol de América del Palacio de la Revolución, en reconocimiento a más de cuatro décadas de solidaridad, cooperación e internacionalismo entre el MST y la Revolución Cubana.
La Medalla de la Amistad es una distinción estatal que la República de Cuba concede a ciudadanos extranjeros y organizaciones internacionales por su trayectoria de solidaridad y apoyo a la isla. La propuesta corresponde al ICAP y su otorgamiento es aprobado por el Consejo de Estado de la República de Cuba.
“Hoy no solo imponemos dos medallas; hoy abrazamos a dos hermanos, a dos combatientes que han hecho de la solidaridad con Cuba la razón de sus vidas”, señalo González Llort.
Un Hecho Colectivo
“Esta medalla representa el sujeto colectivo que es el MST”, señaló Nivia Regina da Silva al agradecer la distinción. La dirigente destacó que el reconocimiento pertenece al conjunto del movimiento, a sus militantes y a los campesinos y campesinas que lo integran.
Asimismo, resaltó la relación histórica del MST con Cuba, basada, según afirmó, “en la solidaridad y el internacionalismo”.
Desde su fundación, el MST ha mantenido vínculos e intercambios con Cuba, que, además de constituir una referencia revolucionaria, se ha convertido en un espacio de formación para cientos de jóvenes militantes del movimiento provenientes de asentamientos rurales. Muchos de ellos pudieron estudiar en la isla, principalmente Medicina en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), en La Habana.
El movimiento también ha mantenido una postura firme de lucha contra el bloqueo. En los últimos años, ante la agudización de la guerra económica de Estados Unidos contra Cuba, organizó la campaña masiva Ajude Cuba, que permitió recolectar y enviar más de 7 toneladas de medicamentos e insumos médicos directamente al Ministerio de Salud Pública (MINSAP), para contribuir a enfrentar la escasez en el sistema hospitalario.
Además, mantiene brigadas permanentes de militantes y técnicos agrícolas en la isla, que comparten con comunidades rurales metodologías de producción agroecológica, diversificación de cultivos, agricultura orgánica y soberanía alimentaria.
“No tenemos palabras para expresar el honor y la alegría, pero principalmente, recibir la medalla es sellar la continuidad de nuestro compromiso, nuestra lealtad y nuestra confianza con Cuba”, aseguró Nivia.











