Financiar, instigar, disparar: así se planificó el fallido magnicidio

En la causa por el intento de asesinato a la vicepresidenta Cristina Fernández, hay varios detenidos. Algunos son el nexo con los posibles autores intelectuales y los que financiaron el hecho.

Hubieron autores intelectuales. Todo parece indicar que estos se organizaron en diferentes anillos.

Del intento de asesinato a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, ya sabemos muchas cosas. Primero, quiénes fueron los ejecutores o autores materiales del magnicidio fallido.

Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte, los principales responsables.

Gabriel Carrizo, como otro de los que figura como principal interesado en asesinar a la ex presidenta (curiosamente defendido por Gastón Marano, abogado que asesoró a legisladores de Juntos por el Cambio y es parte del bufete de abogados de la Embajada de Estados Unidos en Argentina).

-Y un conjunto de integrantes secundarios en la denominada “banda de los copitos”: Sergio Orozo, Miguel Ángel Castro Riglos, Leonardo Volpintesta, Lucas Acevedo, Agustina Díaz, Andrea (hermanastra de Gabriel), Joana Daniela Colman y Jonatan Posadas.  No todos detenidos ni llamados a declarar, por cierto.

Sabag Montiel, Brenda Uliarte y Gabriel Carrizo realizaron espionaje previo al 1 de septiembre. También se comprobó que intentaron asesinar a la vicepresidenta al menos en una ocasión previa y que existen pruebas claras de que tenían un móvil económico.

Lo segundo que sabemos es que existieron autores intelectuales. Debido a que este hecho no es uno que se pueda realizar a la ligera, todo parece indicar que estos se organizaron en diferentes anillos. Así, podemos ubicar en un primer anillo a los “instigadores” del intento de asesinato a Cristina Fernández.

Estos son los integrantes de las organizaciones liberales o de extrema derecha que nacieron de la noche a la mañana, como lo son “Revolución Federal” y “Nación de Despojados”.  Organizaciones que tenían como modus operandi el escrache a dirigentes políticos y acciones violentas.

La primera, liderada por Jonatan Morel, el joven que –ya se comprobó- recibió más de 8 millones de pesos de parte de la empresa Caputo Hermanos, de familiares del exministro de Finanzas de Macri, Luis Caputo.

El segundo anillo es el que todavía no tiene nombres y en donde la Justicia debería profundizar. Sin embargo, el hecho de que existiera un financiamiento contundente hacia uno de los integrantes de “Revolución Federal”, debería ser un motivo suficiente para seguir esa pista.

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El 18 de agosto -a días del intento de asesinato a Cristina Fernández-, Brenda Uliarte participó de un vivo de Instagram con un tal Hernán Carrol.

Quién instigó al grupo ejecutor

La conexión entre el grupo ejecutor (o “banda de los copitos”) y el grupo instigador, es Brenda Uliarte. La joven de 23 años se mostraba como una de las más decididas por matar a la vicepresidenta (se lo puede comprobar en varios chats interceptados) y además participó de una o más actividades de Revolución Federal.

Además, Uliarte tuvo una relación (¿Casual?) con el famoso youtuber de extremaderecha, Eduardo Prestofilipo, más conocido como “El Presto”. Antes del intento de asesinato, el joven influencer amenazó de muerte a la vicepresidenta y también difundió por sus redes una foto en la que posaba con Videla.

Como si fuera poco, Brenda Uliarte también es el nexo entre el grupo ejecutor y dirigentes de Juntos por el Cambio, como Patricia Bullrich, y de Avanza Libertad, como José Luis Espert y Javier Milei.

¿Cómo? A través de un personaje que ahora vamos a presentar.

El 18 de agosto -a días del intento de asesinato a Cristina Fernández-, la joven participó de un vivo de Instagram con un tal Hernán Carrol, abogado y excandidato a Concejal de Espert en La Matanza.

Horas después de que Sabag Montiel le gatillara dos veces a centímetros del rostro de la vicepresidenta y afortunadamente la bala no saliera, Carrol le escribió a Brenda Uliarte: “¿Se pudrió?”. La joven no respondió.

Después, Uliarte se intentó comunicar con el abogado de derecha, pero este no la atendió. Sucedió a poco de que la terminaran deteniendo en la estación de trenes de la localidad de San Martín.

Carrol aparece en varias fotos junto a Bullrich y Milei, es fundador de Nuevo Centro Derecha (NCD) e integra un equipo de seguridad privada de “chicos pesados”.

La semana pasada –sin todavía conocer los motivos- Fernando Sabag Montiel le pidió a la jueza de la causa, María Eugenia Capuchetti, que su abogado sea precisamente Carrol. Dejo la defensa en poder a elección del Sr. Hernán Carrol, quien dispone los medios necesarios para la implementación del cargo al nuevo abogado”, escribió. La frase “a elección del Sr. Hernán Carrol” es clave y hace sospechar de cierto “apriete” de parte de Sabag Montiel hacia el dirigente de derecha.

¿Hay alguna responsabilidad de este abogado en la causa?

Caputo Hermanos pagó más de 8 millones de pesos a una carpintería pequeña, a nombre de Morel.

Quién financió al grupo instigador  

Y por último, el camino hacia una investigación seria tiene que preguntarse y encontrar la verdad acerca de quién/quiénes financiaron al grupo instigador, que fue previamente presentado. Este miércoles 19 de octubre finalmente la Justicia dio la orden de detener a Jonatan Morel junto a Leonardo Sosa, Gastón Guerra y Sabrina Basile (hija del ex Dt), todos integrantes y la organización Revolución Federal. Pero es Morel quien parece estar mucho más complicado o al menos deberá responder cómo y por qué recibió más de 8 millones de pesos de parte del Grupo Caputo hermanos.

El joven, su pareja y otras dos personas más facturaron montos muy elevados por supuestos trabajos de “carpintería”. Todos a emprendimientos ligados a Caputo Hermanos, pertenecientes a hermanos directos del exministro de Macri, Luis Caputo, a su vez primo de “Nicky” Caputo. 

Uno de los supuestos trabajos de carpintería es para un hotel de Neuquén, por lo que no se entiende por qué una empresa como Caputo Hermanos contrataría a un emprendimiento chico para un trabajo a miles de kilómetros.

Detalle número 1: todos facturaron por primera vez a partir de estos trabajos.

Detalle número 2: recibieron los pagos en fechas claves, como posterior a movilizaciones violentas de Revolución Federal. 

Detalle número 3: el dinero depositado a través de un fideicomiso siempre fue retirado en efectivo, una maniobra por lo menos sospechosa.

Por esta razón, el dictamen del fiscal Gerardo Pollicita, avalado por el juez Marcelo Martínez Di Giorgi, señala que los integrantes de Revolución Federal organizaron «mensajes de odio, escraches y actos intimidatorios». También se ordenaron allanamientos en las sedes de la empresa Caputo.

Si el rumbo de la investigación continúa por este sendero, las próximas semanas serán claves y definitorias para esclarecer quién –realmente- planificó el asesinato de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Por ahora la Justicia sólo llegó a los autores materiales y los instigadores.