El 20 de julio se inició la toma de tierras en el barrio Villa Numancia, de la localidad de Guernica, partido Presidente Perón. Más de dos mil familias sin techo se instalaron en un predio de menos de 100 hectáreas.

Por Julian Inzaugarat

La toma de Guernica se convirtió en el foco de atención del cada vez más intenso conflicto por la tierra y la vivienda en el conurbano bonaerense. La respuesta del sistema político y los grandes medios de comunicación fue acusar a los ocupantes de utilizar un “método ilegal”, y la justicia decretó el desalojo de más de 2.000 familias sin techo para el miércoles 14 de octubre.

La nueva postergación del desalojo se realizó a petición de Provincia a raíz de dos hechos de alta relevancia: por un lado la adhesión a la propuesta de desocupación voluntaria en las últimas 48 hs (que alcanza a casi el 20% de las familias) y por otro lado el lanzamiento del «Plan de hábitat, vivienda y suelo» que brinda instrumentos para sentar las bases de una respuesta de fondo a la deficiencia habitacional en la provincia de Buenos Aires.

Radiografía urbanística de Guernica

Guernica es la ciudad cabecera del municipio de Presidente Perón, ubicado en la zona sur del Gran Buenos Aires, a unos 30 km de la Capital Federal. Forma parte del llamado “corredor verde”, junto a las localidades de Canning (Ezeiza) y San Vicente. Este municipio se fue sumando al “boom inmobiliario” durante los últimos años a partir de la disponibilidad de tierras y el costo menor comparado con la Zona Norte de la provincia.

La tierra periférica de Presidente Perón ha sido destinada a la construcción de barrios cerrados donde no podrán vivir los vecinos y vecinas de a pie; esos complejos habitacionales lujosos están destinados a quienes pueden pagar más de 30 mil dólares.

Del otro lado, los barrios populares que crecen en la marginalidad. Según el Registro Nacional de Barrios Populares, en el partido de Presidente Perón se contabilizaron los siguientes asentamientos: Parque Americano, Las Lomas, Hospital Guernica, El Roble, La Yaya 1, San Roque, Santa Teresita y Agrocolonias.

Desde la iniciada la ocupación hasta acá se conformaron cuatro barrios: el sector “20 de julio” fue el primero en conformarse durante el día inaugural de la toma. Luego surgieron el sector “San Martín”, después vino “La Lucha” y por último “La Unión”.

La toma de Guernica muestra una desigualdad estructural con respecto a la tierra: de un lado, miles de familias que precisan un lugar para vivir; del otro, los artífices de un modelo de desarrollo para muy pocos, que se expande gracias a una alianza entre los desarrolladores inmobiliarios y las autoridades municipales. Como es sabido, la pandemia acentuó las desigualdades y aceleró la búsqueda de respuestas urgentes y desesperadas.

Lxs que menos tienen 

La extrema fragilidad de las personas que buscan techo en Guernica se refleja en el censo realizado por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires en el marco del Plan de Intervención Integral, solicitado por el juez de Garantías de La Plata Martín Rizzo, para abordar el desalojo que iba a realizarse el 1 de octubre.

Yamila, una de las vecinas que armó su casita en la toma de Guernica, comentó a ARG Medios la realidad de los vecinos. “Por la crisis económica y con la agravante de la pandemia tuvimos que tomar esta decisión. Lamentablemente es muy difícil acceder a la tierra, nosotros queremos un pedazo de tierra para vivir” sostuvo.

El censo revela la crisis económica y habitacional. De los 1.904 grupos familiares o personas adultas solas censadas, hay 1.309 familias con niños, niñas o adolescentes, 307 personas adultas solas y 288 casos restantes que corresponden a otro tipo de constitución.

Los 1.904 grupos censados declararon 2.797 niños, niñas y adolescentes. Cuando se les preguntó el motivo por el cual habían ocupado el terreno, de 1.964 personas consultadas, 1.544 contestaron que fue por desocupación o retrasos en el pago de alquiler. 183 personas explicaron que fue por conflictos familiares o hacinamiento y 52 hablaron de violencia de género. Respecto de la pregunta  por la situación laboral, sobre 2.644 respuestas 1.859 dijeron estar desocupados.

José es un vecino que antes de decidir instalarse en Guernica vivía en uno de los municipios lindantes con Presidente Perón. “Desde el momento en que se cortaron las changas y la manera de buscar un ingreso para pagar un alquiler se complicó. Pero no fue solo a uno, fueron a millones de personas. Nos quedamos afuera del sistema” explicó.

La opulencia de los especuladores 

Los especuladores inmobiliarios son quienes deciden sobre el futuro urbanístico y el acceso a la tierra. Revista Crisis muestra una radiografía de los dueños de la tierra que expresa la desigualdad en números brutales.

La parcela más extensa pertenece a El Bellaco SA, la cual posee una superficie de 360 hectáreas. La empresa viene desarrollando un emprendimiento denominado Country San Cirano, pero El Bellaco dejó de pagar el impuesto inmobiliario en 2018 y registra deudas ante la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA) por AR$ 970.959, según consulta realizada el 15 de septiembre de 2020.

Otra de las denunciantes es Nidia Edith Desplats, aunque sus propiedades no han sido ocupadas. De 66 años, es presidenta de la firma LIORSEL SA y titular de un amplio terreno de 350 hectáreas que conforman la finca El Trébol, lindante con los terrenos de El Bellaco.

Su hijo Giana, quien erradicó la denuncia, fue gerente financiero del PAMI durante la gestión de Cambiemos a nivel nacional y provincial. Y en febrero de 2020, fue designado personal de planta en el ministerio de Desarrollo Económico y Producción de la Ciudad de Buenos Aires, con un sueldo de AR$ 150 mil aproximadamente.

“Acá al lado quieren hacer un complejo de countries enorme. Un complejo de countries que el metro cuadrado vale lo que nunca, alguien de nuestra clase social, vamos a poder juntar en nuestras vidas. Por eso se da la puja social y política que estamos viviendo” manifestó José.

Un problema estructural 

El déficit habitacional en la provincia de Buenos Aires es de aproximadamente 1.240.000 familias que tienen problemas de vivienda. De ese total se calcula que el 50% es déficit cuantitativo, es decir que necesita una vivienda nueva; el otro 50% por ciento es déficit cualitativo, es decir familias que necesitan mejoramientos o ampliaciones de vivienda.

Los altos precios para acceder a la tierra, la vivienda y la construcción se aceleró hasta alcanzar no solo a los sectores populares sino también a la clase media. Este último grupo que en general se encuentra “dentro del sistema”, cuentan con acceso al sistema bancario y algunos niveles de formalización respecto a la economía que todavía les da la posibilidad de acceder a planes y programas como ProCreAr y otros créditos aunque igual es un proceso demorado.

Ahora, para los sectores populares las respuestas no llegan y la esperanza de poder acceder a la tierra se desvanece. Sin horizonte que les permita levantar cabeza, el aguante se agota.

En la búsqueda de un techo para vivir José se sumó a las tomas que se dieron desde el 20 de julio. Entre asamblea y asamblea, comentó su situación: “Queremos decirle a la Provincia que nosotros tenemos una postura. Queremos la tierra y necesitamos un pedazo de tierra para habitar. Queremos que esto se resuelva de la mejor manera posible.

A pocos días de que se venza el plazo para desalojar, aún sin agua y luz, las familias de Guernica anticipan que se van a resistir. No hay plan B para los sectores populares y una larga tradición de lucha en el país refuerza la exigencia al gobierno y la Justicia para que garanticen una alternativa.