San Cayetano: pedir por la paz cuando ataca el hambre

Este 7 de agostó se celebró en todo el país el Día de San Cayetano, patrono del trabajo en Argentina. A las celebraciones se sumaron actividades impulsadas por organizaciones sociales y las principales centrales sindicales que reclaman políticas públicas para los sectores más vulnerables. La manifestación se da en plena escalada de violencia estatal. 

Télam 07/08/2017 Buenos Aires: Movimientos sociales y gremios nucleados en la CGT y la CTA se movilizan, bajo la consigna "Pan, Paz, Tierra, Techo y Trabajo", desde la Iglesia de San Cayetano en el barrio de Liniers hasta la Plaza de Mayo, donde tienen previsto realizar un acto a las 15 horas. Foto: Gustavo Amarelle/DDC

En el marco de las celebraciones por San Cayetano, organizaciones sociales, barriales y sindicales marcharon a Plaza de Mayo. En la antesala del acto central, en el Santuario San Cayetano de Liniers, el arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, apuntó contra el ajuste que el gobierno está haciendo sobre los sectores más vulnerables de la sociedad: “Somos custodios y guardianes de los más pobres, de los más débiles, de los ancianos que siguen esperando una jubilación digna. Somos custodios de los discapacitados y de todos los enfermos. No podemos desentendernos de los que sufren”. 

La homilía de Garcia Cuerva se hizo eco de la represión que sufrieron personas que pedían por la sanción en emergencia en discapacidad, la crisis en el hospital Garrahan y el veto al aumento en las jubilaciones. También se refirió a los anuncios del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que aplica sanciones de hasta 900 mil pesos a cartoneros y personas en situación de calle. No podemos desentendernos de los que revuelven los tachos de basura buscando algo para comer, señaló el arzobispo. 

Sobre las consignas de la marcha por Pan, Paz, Techo, Tierra y Trabajo, a través de un comunicado, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), advirtió que afrontan “el desguace sistemático de la Economía Popular y la estigmatización de sus trabajadores; el empobrecimiento brutal de nuestros jubilados y pensionados, convertidos en la principal variable de ajuste de un gobierno insensible; la destrucción del empleo registrado, el cierre de PyMEs por la apertura indiscriminada de importaciones y una ola de despidos que no cesa en el sector público y privado“. 

Pan, Paz y Trabajo

Cada 7 de agosto se ponen en discusión las condiciones de acceso al trabajo y la comida en nuestro país. Este año no es la excepción. Según los últimos datos del INDEC, la Canasta Básica Total para una familia tipo (dos adultos y dos niñeces) es de poco más de un millón de pesos. Mientras que la Canasta Básica Alimentaria, la que mide si una familia vive en la indigencia o no, se encuentra en $502.000. 

 Lejos de las jubilaciones de uSd 320 o los salarios de uSd 1100 anunciados por el presidente Javier Milei durante su discurso en la Fundación Faro, según los datos oficiales el salario mínimo vital y móvil en Argentina es de $313.400. Mientras que las jubilaciones mínimas se estancaron en poco más de los $300 mil pesos. La cifra anunciada por el presidente no es una garantía que el Estado pueda dar. 

Sin embargo en nuestro país el 36% del mercado laboral se encuentra en la informalidad. Es decir que no cuenta con datos registrados. Este sector fue ampliamente golpeado tras el cierre de los programas de empleo como el Potenciar Trabajo o la retención de alimentos para comedores por parte del ministerio de Capital Humano. 

Mientras que el empleo registrado no deja de caer: en el último año y medio se estima que se perdieron más de 100 mil puestos laborales registrados. A estos se suman los anuncios recientes de empresas como Grupo Dass que reducirá en un 40% su planta laboral debido a la apertura de importaciones. Mientras que según un informe del Observatorio de los Industriales Pymes Argentinos en 2025 se perdieron 12.259 Pymes

Las políticas de Estado que viene implementando el gobierno de La Libertad Avanza y la constante represión a los sectores afectados, parecen alejar cada vez más el rezo por un mundo con paz, pan y trabajo para todos y todas.