En el Estádio “Primeiro de Maio” pero más conocido cómo “Vila Euclídes”, en el cordón marginal y obrero de Sao Paulo, el Partido de los Trabajadores (PT) eligió lanzar la candidatura de su máximo referente, el Presidente Luiz Inácio Lula da Silva, para dar inicio a la contienda de las elecciones presidenciales del próximo 4 de octubre de 2026. En este mismo Estadio, Lula lideró las huelgas metalúrgicas decisivas que desafiaron a la dictadura militar, un proceso que posteriormente dio origen al PT en 1980. “La emoción que siento hoy aquí es única, es más fuerte que la que sentí en este mismo estadio en 1979”, confesó el mandatario ante una multitud. El evento, organizado bajo el lema “O Brasil pronto para mais” (El Brasil listo para más) y la consigna “onde tudo começou” (donde todo comenzó), representa la séptima campaña presidencial de Lula en su búsqueda de un cuarto mandato no consecutivo.
El acto contó la presencia del vicepresidente Geraldo Alckmin (PSB), compañero de fórmula, y el ministro de Educación y figura clave en São Paulo, Fernando Haddad. Las exministras y candidatas al Senado por São Paulo Simone Tebet (PSB) y Marina Silva (Rede), además de Gleisi Hoffmann (PT, candidata al Senado por Paraná) estuvieron presentes otros candidatos regionales importantes como, Patrus Ananias (candidato al gobierno de Minas Gerais) y Gelson Merísio (candidato al gobierno de Santa Catarina). Las fuerzas militantes del compo de izquierda popular brasileño también acompañó a Lula, se hicieron presentes dirigentes y líderes sindicales como Sérgio Nobre (presidente nacional de la CUT), junto con presidentes de partidos aliados como Paula Coradi (Psol), Luciana Santos (PCdoB) y representantes del Partido Verde (PV) y del PDT.

Fernando Haddad durante el acto expresó: “es muy emocionante entrar en este estadio con el presidente Lula, este es el sentido para cada día de su vida, una figura en común del mundo y yo puedo hablar sobre los últimos hechos, sobre el crecimiento del empleo y que por segunda vez, Lula coloca la inflación por debajo de las rodillas, batiendo un nuevo récord para la economía brasileña”
La cultura de los pueblos
Antes de que el mandatario se dirigiera a todos los presentes en el estadio hubo diferentes representaciones artísticas, particularmente de funk, una género musical originado en las favelas de Río de Janeiro durante los años 80. Fueron jóvenes y en su mayoría negros y negras las que interpretaron canciones para todos los participantes. Sin dudas, el acto trascendió todas las dimensiones de las clases populares, combinando, política, historia, cultura y trayectoria del candidato más longevo de la democracia.

La mística del espacio es simbólica e histórica porque en ese estadio el Partido de los Trabajadores (PT) ayudó a enfrentar a la dictadura, impulsó la redemocratización y el proyecto de Lula se convirtió en la mayor lideranza del país. Sin dudas, los trabajadores organizados tienen más condiciones de avanzar hacia las conquistas de la clase. El acto estuvo atravesado por las dimensiones más fuertes del gobierno de Lula: dar la discusión por la democracia, la justicia social y mantener una estructura económica industrial fuerte en la región.
Polarización extrema y ventaja en las encuestas
El inicio de la campaña oficial exhibió el profundo escenario de polarización que atraviesa Brasil. Mientras Lula congregaba a una multitud estimada por la prensa entre 20,000 y 30,000 simpatizantes en el gramado paulista, su principal rival de extrema derecha, Flávio Bolsonaro, encabezó un acto con una escasa concurrencia de 8,900 personas en la playa de Copacabana, Río de Janeiro, según mediciones de la Universidad de São Paulo. Flávio se presenta como el heredero de su padre, Jair Bolsonaro, quien actualmente cumple condena bajo el régimen de prisión domiciliaria por intento de golpe de Estado en 2023.
Este arranque favorable para el oficialismo se condice con los últimos sondeos de opinión. La encuesta de la agencia Quaest posiciona a Lula como favorito con un 38% de intención de voto para la primera vuelta, frente al 31% de Flávio Bolsonaro. No obstante, la brecha se estrecha en un eventual balotaje fijado para el 25 de octubre, donde el actual presidente suma el 43% contra el 40% del candidato derechista. Analistas políticos señalan que la ventaja del mandatario se ha consolidado desde mayo, cuando se divulgó un audio en el que Flávio Bolsonaro solicitaba millones de dólares al banquero corrupto Daniel Vorcaro. Debido a este escándalo y el balbuceo de su oponente, algunos especialistas no descartan que Lula pueda ser electo en primera vuelta.










