Migrantes como mecanismo de presión marroquí sobre Europa

 La llegada de 10 mil personas hacia territorio europeo a través de la ciudad española de Ceuta esconde una estrategia del gobierno de Marruecos para presionar por su soberanía sobre el Sahara Occidental.

Por Ana Dagorret

Las imágenes de la última semana de personas cruzando la frontera que separa Marruecos de la ciudad autónoma de Ceuta ganaron la escena mediática nuevamente. Bajo el título de crisis migratoria, la prensa hegemónica europea resaltó que cerca de 10 mil personas atravesaron los controles marroquíes a camino de territorio europeo. Esto generó el despliegue de fuerzas españolas en las playas para evitar que más personas ingresaran a Ceuta, así como la adopción de un discurso xenófobo por gran parte de la clase política de ese país.

El motivo que aparece para la liberación de los controles fronterizos parece ser la autorización del gobierno español para la llegada del líder del Frente Polisario y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Ghali, a Logroño para ser internado tras presentar un cuadro grave de Covid-19.

La información se conoció a finales de abril luego de que las autoridades marroquíes supieran que Ghali había sido ingresado con una identidad falsa. En ese momento, Marruecos amenazó con represalias y, tras la oleada de desplazados en territorio español, la embajadora marroquí en España, Karima Benyaich, llegó a declarar que optar por retirar a Ghali del país con opacidad, es optar por el estancamiento y empeoramiento de las relaciones bilaterales de ambos países.

Lejos de tratarse simplemente de una crisis migratoria, la situación en la frontera marroquí muestra un mecanismo de negociación ya habitual de las autoridades de ese país en relación a la situación que se vive hace más de 40 años en el territorio de Sahara Occidental.

Migrantes en Ceuta – Foto: BBC

Presente del histórico reclamo saharahui.

Desde 1976, cuando el Frente Polisario proclamó la República Árabe Saharaui Democrática y dicho movimiento fue reconocido por la Organización de Naciones Unidas y gran parte de la comunidad internacional como el legítimo representante del pueblo saharaui, el gobierno de Marruecos viene llevando adelante una ofensiva bélica con el fin de adjudicarse el territorio.

Si bien existieron acuerdos de paz para el cese de las hostilidades, lo cierto es que la situación nunca llegó a resolverse por vías diplomáticas y en la actualidad el Frente Polisario gobierna los territorios que aún no han sido ocupados por Marruecos desde el exilio. 

Mohamed Zrug es embajador de la República Árabe Saharaui Democrática en Andalucía y dialogó con ARGMedios para analizar la situación que involucra a Marruecos y España. 

Según el diplomático, existen varios motivos por los cuales se dio esta oleada de desplazados hacia territorio europeo: España y la Unión Europea se niegan aún a endosar la posición del saliente Donald Trump [de reconocer la soberanía marroquí sobre territorio saharaui], por considerarla ilegal y que avivará el conflicto armado. Eso desencadenó una agresión a la soberanía española parecida a la marcha verde, patrocinando e instigando a miles de civiles desamparados a entrar por la fuerza en un territorio ajeno.

El reconocimiento de Trump al reclamo marroquí llegó algunas semanas antes de que el ex presidente dejara la Casa Blanca y tras el desgaste de su figura a nivel internacional producto de las acusaciones de fraude tras su derrota en las elecciones presidenciales. 

Si bien el actual mandatario Joe Biden no rectificó tal reconocimiento, tampoco se manifestó en contra del mismo. A su vez, la suspensión de ejercicios militares en territorio saharaui de Marruecos y EE. UU.  previstos para este año, también influyeron para que Marruecos adopte estos mecanismos de presión sobre los aliados europeos, quienes tampoco reconocen la soberanía marroquí sobre RASD.

La estrategia de Marruecos

La liberación del paso para la llegada de desplazados según el embajador saharaui, buscó ser una distracción para encubrir tanto alianzas estratégicas que perjudican la imagen interna de las autoridades marroquíes como la situación de guerra concreta en el Sahara Occidental: Marruecos estaba desesperado por desviar la atención de su opinión pública nacional en torno a dos hechos muy graves y que suman en su descrédito y contestación social y política. Uno, es el haber sumido a su pobre país nuevamente en una guerra, contra el pueblo saharaui. Y el segundo, es el hecho de haber dado apoyo a la normalización de relaciones con Israel, esta decida agredir salvajemente al pueblo palestino en Gaza.

Fuente: Republica.com

El vínculo de Marruecos con Israel surge como alianza estratégica tras la ocupación marroquí en la RASD, donde además de existir una situación de persecución, violaciones a los derechos humanos y violencia concreta contra detractores del régimen, existe un proyecto ya avanzado de construcción de un muro entre los territorios ocupados y aquellos que no lo están, donde Israel tuvo un rol fundamental.

 Los territorios ocupados son una cárcel a cielo abierto. Continúan las torturas, los casos de asesinatos y desapariciones de a miles, prohibición rotunda de expresión de opinión y manifestación; Además, la explotación constante de los recursos naturales que para deshonra está implicada Europa y España en concreto. La presencia de Naciones Unidas  ha derivado en una marca blanca de la ocupación y el colonialismo explica el embajador saharaui en Andalucía.

Por otro lado, Zrug recuerda que Israel ha estado en el centro de la estrategia de agresión contra el pueblo saharaui desde el inicio de la ocupación marroquí a pesar de la resistencia: Las cosas han cambiado en la región, cuyos integrantes están determinados a no aceptar que sean desestabilizados nuevamente y a resolver la cuestión del Sahara occidental conforme a los deseos del pueblo saharaui, que es lo que fija las reglas de juego”.

Campamente sarahui en Argelia. Foto: BBC

Quienes fueron expulsados de sus hogares en la RASD deben sobrevivir en campamentos ubicados en territorio argelino, donde a pesar de las condiciones desfavorables propias del desierto, la organización y la resistencia continúan: En los campamentos una situación difícil a nivel humanitario que se prolonga durante 47 años pero también continúa la resistencia y empeño por regresar a sus hogares, solamente en condiciones de libertad”.

La situación de inestabilidad y crisis migratoria provocada por Marruecos incluye además un reclamo de soberanía dirigido puntualmente hacia España sobre Ceuta y Melilla, ciudades ubicadas en el continente africano pero bajo dominio político del país europeo. Ambos territorios son considerados como la frontera terrestre de Europa con África y, si bien son un factor secundario dentro de la actual disputa, sirven como carta de negociación. 

Los marroquíes tenían que hacer algo y tomaron a España de conejo de indias bajo mil excusas, reavivando su demanda de soberanía sobre Ceuta y Melilla. Creo que todo ese cálculo le salió muy mal al déspota marroquí apunta el Mohamed Zrug, quien además advierte que la estrategia de liberar el acceso hacia territorio europeo dejó desamparadas a miles de personas en un contexto de creciente pobreza y desigualdad social que está lejos de resolverse: Quienes llegan a Ceuta (o más bien fueron lanzados), son en su inmensa mayoría marroquíes, unas 10 mil personas de los cuales la mitad son mujeres y menores de edad no acompañados.

Consultado acerca del devenir de la situación, el embajador saharaui advierte que los mecanismos de manipulación utilizados por Marruecos para presionar por el reconocimiento de su soberanía sobre Sahara Occidental no encuentra marco legal: La estrategia de los hechos consumados y el chantaje a terceros llevada a cabo por Marruecos no llevará ninguna parte y solo redundará en su aislamiento internacional. Hay una legalidad internacional que es un mínimo para que el sistema pueda seguir funcionando y la autodeterminación y el repudio al colonialismo es esencial en ello.