Un agosto en el Pacífico: ejercicios militares y armas nucleares 

Taiwán, China, la península coreana y el infaltable Estados Unidos, todos por la paz que cada vez está más lejos. 

Taipéi propuso un presupuesto de defensa de 415.100 millones de nuevos dólares (13.700 millones de dólares estadounidenses) para el próximo año.

Estas últimas semanas, Asia Pacífico viene siendo uno de los focos de tensión mundial, debido a la respuesta china a las visitas de altos funcionarios estadounidenses a la isla de Taiwán. Para el gigante asiático esto implicó una provocación a su soberanía y ordenó realizar ejercicios militares con fuego real en el Estrecho de Taiwán. Sin embargo, ese no es el únicoconflicto, se suman a la lista la histórica lucha en la península coreana y el posible funcionamiento de la alianza AUKUS. 

Como si fuera poco, este domingo 22 de agosto llegó a Taiwán el gobernador estadounidense, Eric Holcomb. Según el político norteamericano, su llegada fue para un encuentro «de desarrollo económico» aunque la agenda incluyó reuniones con la presidenta Tsai Ing-wen y representantes del sector de los semiconductores.

 

En este contexto, Taiwán anunció un presupuesto de defensa récord, luego del despliegue de ejercicios militares chinos en respuesta a la visita de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi.

Taipéi propuso un presupuesto de defensa de 415.100 millones de nuevos dólares (13.700 millones de dólares estadounidenses) para el próximo año, lo que representa un aumento de 13% en relación con el del año en curso. El gobierno de la isla sostiene que este movimiento es «para proteger la seguridad nacional, el presupuesto general de Defensa para el próximo año alcanzará 586.300 millones de dólares, un récord», según la agencia AFP.

Aunque en las últimas semanas el Estrecho de Taiwán haya sido noticia, no es el único espacio de tensión en Asia. Otro conflicto histórico es el de la península coreana y la presión para que Corea del Norte desmantele su programa nuclear. 

Corea del Sur y potencias como EEUU le piden a Corea del Norte su desnuclearización, pero no aceleran la propia.

En busca de la desnuclearización

La semana pasada el presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, manifestó durante una conferencia de prensa que su país no tiene intenciones hostiles contra Corea del Norte y que está dispuesto a llevar a cabo proyectos de asistencia económica para el país vecino, si la República Popular Democrática de Corea (RPDC) demuestra un compromiso hacia la desnuclearización.

Por su parte, el gobierno norcoreano a través de Kim Yo-jong — hermana de Kim Jong-un — criticó el plan de Yoon como el «colmo de la estupidez», manifestando que se trata de una copia del gobierno conservador de Lee Myung-bak (2002-2006; 2008-2013) del plan llamado «Visión 3.000 para la desnuclearización y apertura” que finalmente fracasó. Dicho plan pretendía ayudar a Corea del Norte a aumentar su ingreso per cápita a 3.000 dólares en una década, a través de una asistencia integral, si renunciaba a su programa nuclear y abría sus fronteras.

Como respuesta a Kim, el presidente surcoreano dijo que la hoja de ruta de desnuclearización que presentó el Día de la Liberación Nacional no se parece a las previas propuestas, debido a que no requiere que la RPDC desmantele por completo su programa de armas nucleares, sino que busca un compromiso de desnuclearización del Norte.

 

El otro principal interesado en que Corea del Norte desmantele su programa nuclear es Estados Unidos, así lo sostuvieron en sus respectivas giras por Asia el presidente norteamericano, Joe Biden y la representante del congreso, Nancy Pelosi. Aún así, el gobierno norteamericano reflota la idea de AUKUS que es un programa militar y que desde Beijing denuncian que incluiría armamento nuclear. 

La denuncia de Beijing

Según la agencia de noticias Xinhua, Tan Kefei, portavoz del Ministerio de Defensa Nacional, apuntó contra Estados Unidos, Reino Unido y Australia —miembros de la alianza AUKUS— a cumplir su deber a la no proliferación nuclear y revocar sus decisiones acerca de la cooperación sobre submarinos nucleares.

“Dicha cooperación entre estos tres países representa graves riesgos de proliferación nuclear, desafía el marco internacional de no proliferación nuclear, escala la carrera armamentista y socava la paz y la estabilidad regionales”, agregó Tan Kefei.

Según Tan, estos tres países violarían abiertamente los propósitos y principios del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (NPT, siglas en inglés) si transfieren materiales nucleares para la fabricación de armas a países no poseedores de armas nucleares y eso implicaría no sólo un peligro para la región de Asia Pacífico sino también para el mundo.