Un buque inglés en Ushuaia con el permiso del gobierno nacional

El petrolero VS PROMISE, de bandera del Reino Unido, amarró este lunes en el puerto de Ushuaia. El gobierno de Tierra del Fuego repudió la operación y acusó a la administración de Javier Milei de autorizar el amarre de una embarcación de la potencia que ocupa Malvinas en un puerto que el propio gobierno nacional intervino en nombre de la soberanía.

El petrolero británico VS PROMISE amarró en el puerto de Ushuaia con capacidad para transportar más de 500 mil barriles de crudo. El buque de 228 metros de eslora, registrado en la Isla de Man bajo bandera del Reino Unido, operó hasta el 13 de agosto en la monoboya de Río Cullen, la terminal desde donde el consorcio liderado por TotalEnergies exporta el petróleo extraído en la Cuenca Marina Austral. Luego de once días de maniobras en el Canal Beagle, atracó en el muelle comercial de Ushuaia este 24 de agosto.

El gobierno de Tierra del Fuego repudió el amarre y apuntó directamente contra la administración de Javier Milei. La provincia recordó que el puerto de Ushuaia fue intervenido en enero por el gobierno nacional, que justificó la medida en el carácter estratégico de la terminal y la necesidad de resguardar la soberanía en el Atlántico Sur. “Resulta inadmisible que, mientras el Reino Unido mantiene la ocupación ilegítima de una parte integrante del territorio de Tierra del Fuego, una embarcación de bandera británica opere en el puerto de la capital de la provincia a la que esos territorios pertenecen”, señaló el comunicado oficial. La provincia exige que el gobierno nacional informe bajo qué criterios se autorizó la operación y reclama el cese de la intervención.

La llegada del VS PROMISE expone una contradicción de fondo. El gobierno nacional intervino el puerto de Ushuaia invocando la defensa de la soberanía, pero una vez bajo control de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, autorizó el amarre de un buque de la potencia que ocupa Malvinas. En Tierra del Fuego está vigente la Ley Provincial N° 852 que prohíbe el amarre, abastecimiento y permanencia de buques británicos en sus puertos. La intervención nacional dejó sin efecto esa normativa.

El episodio se da semanas después de que el HMS Medway, un patrullero de la Royal Navy destacado en Malvinas, navegara desde las islas hacia Chile y atravesara aguas argentinas. En aquella oportunidad, el gobierno nacional presentó una protesta diplomática contra el Reino Unido. La sucesión de ambos episodios vuelve a poner bajo la lupa la política del gobierno frente a la soberanía argentina sobre Malvinas.

El gobierno nacional no respondió aún a los reclamos de la provincia ni se pronunció públicamente sobre el caso. Los trabajadores del puerto de Ushuaia también cuestionaron la medida. Gastón Castillo, director administrativo contable, denunció que la intervención “opera sin transparencia” y que ningún funcionario nacional salió a explicar por qué se autorizó el ingreso de la embarcación. Alertó además que los 82 trabajadores reasignados tras la intervención podrían ver afectados sus salarios por la caída de los ingresos del puerto.

Mientras el VS PROMISE permaneció amarrado en el muelle de Ushuaia durante 24 horas, la imagen del petrolero británico frente a la costanera, a metros del memorial a los caídos en Malvinas, expuso la contradicción más grave de la política exterior del gobierno de Javier Milei. La misma administración que intervino el puerto invocando la defensa de la soberanía, autorizó el amarre de un buque de la potencia que ocupa el 25% del territorio argentino.