100 años del Partido Comunista de China ¿Y ahora qué?

El partido más importante de China cumplió 100 años y si bien gobierna desde la creación de la República Popular, no siempre pudieron llevar a cabo sus políticas. Los desafíos de la historia y los del futuro. 

China
El PCCh celebra 100 años. | Foto: Telam
Gisela Cernadas y Erika Gimenez

China tiene alrededor de cinco mil años de historia, es el país más poblado del mundo y tiene un grado de nacionalismo muy fuerte. Estos datos son muy importantes para tener en cuenta a la hora de hacer una lectura básica sobre la política china y los 100 años del partido. Hasta que el marxismo-leninismo como teoría tuvo que tener ciertos retoques para entrar en esa sociedad. 

Mao China
Mao Zedong en 1944

Mao Zedong planteó en el seno del Partido Comunista de China un debate de carácter estratégico que difería de las lecturas políticas de la URSS. Se trataba una idea propia del leninismo donde los campesinos eran más relevantes que los obreros urbanos a diferencia de los soviéticos. El quiebre con la caracterización tradicional sobre la relevancia del sujeto revolucionario, para Mao, estaba profundamente basada en una observación práctica de la realidad: como describió en Análisis de las clases de la sociedad china, el proletariado industrial urbano era minoritario ante la inmensa mayoría de campesinos chinos. 

China y el socialismo con características chinas

La política de Deng Xiaoping, sucesor de Mao en la presidencia, marcó el inicio de un proceso de reforma y apertura de la economía china. Factor fundacional de una etapa sin precedentes en la economía global que exhibió tasas de crecimiento del PBI superiores al 10% por más de 40 años. Esto llevó a China del grupo del 1% de los países más pobres del mundo hasta el segundo lugar (después de EE. UU.), y la primera en términos de producto real (PPA). 

En los últimos 40 años, China fue responsable de sacar de la pobreza a 880 millones de personas desde 1978. Esto contribuye al 70% de la reducción de la pobreza global. Los logros en términos sociales y económicos sin precedentes, lejos de cualquier liberalismo, sucedieron en el marco del socialismo con características chinas

Sobre esto, hablamos con Rodrigo do Val Ferreira, consultor y residente en China desde el 2005. “El término ‘socialismo con las características chinas’ se asocia principalmente con la principal línea teórica creada por Deng Xiaoping, de la apertura económica (…) Con la apertura y el desarrollo de la economía china, China pasó de una economía tardía en relación con Occidente a una de las sociedades más avanzadas en términos de productividad, investigación y desarrollo” comenta Do Val.

Siguiendo en esa línea, el presidente Xi Jinping durante el 19° Congreso Nacional del Partido Comunista menciona una ‘nueva era’. En su discurso señaló la necesidad de resolver la principal contradicción que enfrentan, el conflicto entre las demandas del pueblo chino y las crecientes disparidades en su sociedad. Según Do Val de Ferreira se trata de “los puntos de partida a una corrección de las nuevas contradicciones generadas por la apertura de la economía, consistentemente con las líneas generales marxistas que legitiman el partido”.

La nueva era de Xi

Xi Jinping representa el liderazgo del Partido Comunista por parte de la quinta generación. Fue el primer líder chino nacido después de la fundación de la fundación de la República Popular de China. Xi asumió el gobierno en 2012, como la mejor opción del Partido, quien tendría la coherencia de los pilares básicos del comunismo.

Rodrigo do Val Ferreira, contó para ARG que el presidente chino ha podido superar la gran batalla contra la corrupción durante su primer mandato. Además alcanzó el honor de tener su nombre en la constitución del Partido Comunista aún durante su mandato a través de lo que se denominó el pensamiento de Xi, un hecho antes logrado sólo por Mao Zedong.

Uno de los proyectos a largo plazo pensados en la nueva era es el cinturón económico de la ruta de la seda o Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI por sus siglas en inglés). Este proyecto fue anunciado por el presidente Xi Jinping en el año 2014 con el espíritu de la antigua Ruta de la Seda, pensando en la China imperial. Se trata de la creación de dos grandes rutas comerciales, una marítima y otra terrestre, que comuniquen al gigante asiático con Asia central y Europa. Todo esto a cumplir en 2049, centenario de la creación de la República Popular de China. 

Otro de los proyectos es el cambio del modelo productivo, durante todo lo que dure la gestión de Xi Jinping. El actual presidente se comprometió a garantizar una etapa de desarrollo sostenido y de tener empleo de alta calidad para su población. La clave está en la modernización industrial y el salto tecnológico en sus manufacturas. Durante el 19° Congreso Nacional del Partido Comunista Xi expresó “China deberá construir un país socialista grande y moderno, fuerte, democrático, culturalmente avanzado, armonioso y hermoso”.

China Xi Jinping
Xi Jinping es el segundo lider en ser nombrado en la Constitución del PCCh. | Foto: News.cn

El futuro de China

Uno de los factores más importantes para pensar en el futuro del pueblo chino es la población. La cantidad de habitantes en China es de aproximadamente 1.400 millones. La preocupación más grande pasa por el envejecimiento de las personas. Además de la población envejecida, en China sigue cayendo la tasa de natalidad, una de las medidas para paliar las estadísticas fue relajar la política de planificación familiar a tres hijos

Por otro lado, luego de la Pandemia de COVID-19 desde el gobierno chino plantearon la necesidad de bajar las emisiones de CO2. Se busca reducir su pico antes de 2030 y lograr la neutralidad de carbono antes de 2060. La revolución verde es algo que se discute en la actualidad y uno de los mayores responsables de la contaminación es China, es necesario que endurezca su política y cumpla con esos objetivos.

El Partido Comunista cumplió 100 años, la República Popular es muy joven aún. Sobre el futuro Rodrigo do Val Ferreira añadió “Puede que no sea una receta fácilmente aplicable a todas las sociedades del planeta, pero da mucha esperanza a todos los que luchan por el socialismo de que hay caminos que vale la pena probar y lo importante que es, en este camino, mantener la coherencia”.